Carlos Soria: “Otra vez el Daulaghiri nos ha vuelto la espalda”

Á.G.A. / “Nuestra expedición de la primavera del 2022 ha sido fantástica pero sin cumbre”. Son palabras del alpinista Carlos Soria, ya en España, tras no haber podido conseguir el objetivo que tantas veces ha perseguido de conquistar la cima del Dhaulagiri.

Tras realizar un trekking, el abulense junto a Sito Carcavilla y un amigo accedió al campo base. Después de cuatro días allí vieron la oportunidad de subir a la cumbre, prácticamente sin aclimatación a la altura. Ascendieron hasta el campo 3. Pensaban que había cuerda en todo el recorrido al haber estado otras expediciones anteriores, pero se las encontraron “enterradas y con nieve dura. Tardamos una barbaridad en desenterrarlas”.

La ascensión al campo 3 fue muy dura. “La parte baja, que no es muy pendiente, tenía las cuerdas superenterradas y la parte de arriba era hielo debajo y polvo nieve encima. Nos constaba mucho esfuerzo subir”, comenta el veterano montañero de 83 años. Llegaron al campo 3 de noche, vivaqueando “casi sin comer y como pudimos, con viento y después de haber hecho un esfuerzo tremendo”.

No les quedó más remedio que descender al campo base al día siguiente “a esperar un momento para ir a la cumbre”. Estaban ya muy aclimatados. Consideraban que el día 9 de mayo las condiciones eran las idóneas para ello, con previsión de poco viento, pero con la incertidumbre de que las nevadas pudieran ser fuertes. Partieron hacia el campo 1 nevando, situación que continuó subiendo al campo 2.

Las nevadas dificultan el objetivo

La montaña se estaba poniendo complicada para andar con todo tapado” indica Soria. Sin embargo, una expedición noruega que estaba por allí consiguió hacer cumbre con mucho riesgo porque toda la travesía estaba sin cuerda, mientras que el abulense decidió bajar porque la situación no era la más favorable.

El veterano alpinista no ha podido hollar el Dhaulagir en su enésima tentativa. No obstante, reconoce haberlo pasado muy bien aunque también “las hemos pasado canutas”, sobre todo “el día que subimos al campo 3” y por la grietas con las que se encontraron en el camino.

La montaña es mucho más peligrosa que lo que la gente se cree. A mi me gusta luchar contra ella cuando está difícil pero no cuando está peligrosa. Por eso nos hemos venido otra vez. No quiero pensar que no voy a volver al Himalaya. El Dhaulagiri es muy especial, más que otras montañas. Tiene el último día muy complicado y las nevadas son abundantes. A él regresaré este otoño o en la próxima primavera. Todavía me veo en condiciones suficientes. Seguiré entrenando.”, concluye Carlos Soria.