@deportesavila / Pese a haber sido el último campo de fútbol de césped artificial en ponerse en funcionamiento en la capital abulense, de los cuatro que de estas características posee el Ayuntamiento de Ávila, el terreno de juego número 1 del complejo deportivo Manuel Sánchez Granado ha sido objeto de obras de reparación mediante la sustitución de la base elástica y el césped artificial.

Un problema que ha costado a las arcas municipales 125.000 euros, cantidad por la que se han adjudicado unas obras cuyo presupuesto de licitación era de 141.000, según ha informado el alcalde de Ávila, José Luis Rivas, en la visita realizada a la instalación antes de ponerse otra vez a disposición de los equipos la próxima semana.

Estaba previsto que las obras se ejecutasen en cuatro semanas. Varias han sido las razones aludidas por el regidor para que se haya demorado su finalización, tales como el “tiempo de uso” del campo, “algunos problemas que han salido” y “las inclemencias climatológicas”. También por “motivos administrativos no se han podido hacer antes, es decir, en época de vacaciones”, que han obligado a tener que suspender las competiciones en esta instalación en plena temporada de fútbol, con el consiguiente perjuicio para las diversas competiciones que han tenido que reajustar sus horarios e incluso suspender alguna jornada de la Liga Pinturas Pinpocho, masificándose el resto de terrenos de juego.

Para el alcalde ha sido “una obra importante” en “un campo muy demandado porque tenemos muchos equipos”. Considera que desde la concejalía de Deportes a cargo de Pablo Luis Gómez se está haciendo “un esfuerzo grande para que todas las instalaciones de Ávila estén en las mejores condiciones”.

En ningún momento de la visita se ha hecho alusión a la escasa duración del césped que no hace demasiado tiempo se estrenaba y cuya calidad ha quedado en entredicho, dado que otros campos, como el número 2 del mismo complejo deportivo Sánchez Granado -que fue el primero de césped artificial que se instaló en la ciudad hace más de diez años- sigue en correcto funcionamiento.

No ha sido el primer campo de césped artificial que ha necesitado obras de reparación y mantenimiento poco tiempo después de su entrada en funcionamiento. Hace dos años quedó inutilizado el número 2 de Sancti Spíritu, que no pudo ser utilizado durante una temporada por los equipos de fútbol.