@deportesavila / Después de dos temporadas como entrenador, logrando en la última el ascenso a la Liga Nacional Juvenil, Pablo García no continuará en el banquillo del primer equipo de la Zona Norte, después de 13 años vinculado al club, primero como jugador y después como técnico.

Así lo ha anunciado en un comunicado que ha difundido por las redes sociales. “He decidido dejar de entrenar”, señala, explicando los motivos que le han llevado a apartarse del fútbol. “Siento que necesito un descanso”, es uno de ellos, pero también por encontrar tiempo para preparar una oposición.

Tras su marcha ha comentado la decepción que ha supuesto para él ahondar en el fútbol base, que le ha generado “rechazo hacia un deporte y unas categorías que me encantan”. En su opinión, el fútbol base se ha convertido “en un circo, maquillando en redes sociales con proyectos atrayentes que esconden una realidad: el individualismo, el puro afán competitivo y acaparador, independientemente de lo que se deje por el camino, valores, ética, moral, sentimiento de pertenencia…

El ya ex entrenador de la Zona Norte tiene la sensación de que “hemos convertido a los niños en meros ‘números’, en el que el objetivo no es otro menos que acaparar a los mejores en categorías banales, única y exclusivamente por competición”. “Basta con mirar al pasado para comprobar como poco a poco se han ido quedando en el camino clubes como la Casa, El Pradillo, Juan de Yepes… sin que nadie se parase a mirar el perjuicio que se le ocasionaba a la salud de nuestro fútbol y por ende a los chicos”, se lamenta.

Añade irónicamente que “será mejor el sistema actual de cuatro vueltas para seis equipos. Luego, cuando traspasamos los límites de nuestra provincia es cuando nos damos cuenta de quienes somos”. “Al menos, contamos con una delegación provincial que hace todo lo posible para aportar soluciones a los problemas que en ocasiones se generan por estas situaciones, gracias, intúyase la ironía”.

Pablo García continúa su comunicado indicando que “sé que muchas de mis palabras me generarán controversia, pero siempre he sido una persona directa, con muchas cosas que mejorar pero que siempre dirá todo aquello que no le parezca bien con el único ánimo de que nuestro fútbol sea más justo y sano. Ojalá estas líneas sirvan para reflexionar sobre ello”.

No olvida en su misiva mostrar su agradecimiento y despedida de la familia norteña, junta directiva, monitores, compañeros de banquillo, técnicos, plantillas, afición, categorías inferiores, plantilla de la Cebrereña, Pepe García, familias de los jugadores, medios de comunicación, familia, Santiago Sanz y los futbolistas que ha tenido a su cargo, sabedor del sacrificio realizado durante los dos últimos años en largos viajes y en “un sinfín de situaciones que han rodeado estas temporadas y que no hacen más que daros más valor”.

Ha llegado el momento de separar nuestros caminos definitivamente, pero de hoy en adelante tendréis, fuera ya de la figura de míster, un amigo para ayudaros en cualquier ámbito de la vida”, concluye.