Nota de prensa / Más de 200 deportistas de primer nivel participarán el 27 y 28 de mayo en la trigésima edición del Campeonato de España de lucha de brazos (o armwrestling) que se celebrará en la localidad abulense de Las Navas del Marqués, organizado por Marino Morales, fundador del club deportivo abulense de lucha de brazos, junto a Daniel Conde y el Ayuntamiento de las Navas del Marqués.

Este deporte, más conocido como “echar un pulso” o “pulso de taberna”, se practicaba en España de forma popular hasta 1989 como prueba de fuerza y diversión entre amigos sobre la mesa de un bar, el capó de un coche o en la arena de la playa, sin árbitros, ni reglamentos ni sistema de competición.

De hecho, la llegada a los cines españoles en 1988 de la película “Yo, el Halcón” (“Over the top”) protagonizada por Sylvester Stallone fue un impulso para este deporte, ya que el popular pulso español no tenía nada que ver con el pulso americano con sus numerosas técnicas, árbitros, controladores, reglamento y mesas oficiales espacialmente diseñada para la lucha de brazos.

Para el 30º Campeonato de España llegarán a Las Navas del Marqués seis árbitros internacionales (de Italia, Moldavia y Noruega) y atletas de toda España: Almería, Asturias, Ávila, Barcelona, Granada, Lugo, Madrid, Toledo, Zaragoza… para competir sobre mesas oficiales de “armwrestling” y bajo la modalidad oficial de enfrentamientos de competición, puntuables para los europeos y mundiales, en un torneo dividido por pesos, edades y géneros a doble eliminatoria en cada categoría, por lo que cada luchador debe de perder dos veces para quedar eliminado.

Deporte de potencia

En contra de la creencia popular, la fuerza está en la muñeca y no en el bíceps, así como en la agilidad de respuesta tras la señal de inicio del árbitro ya que, la mayoría de las veces, los duelos duran un par de segundos.

Es un deporte de potencia, (fuerza más velocidad), y una técnica muy depurada, con lo que los combates suelen durar pocos segundos”, explica el madrileño Marino Morales, fundador del club deportivo abulense de lucha de brazos y uno de los organizadores del campeonato. “Pero no por eso estos combates no suponen un elevado gasto energético a los luchadores, ya que, suele ser la colocación de los oponentes que realizan los árbitros, lo que supone un tremendo desgaste ya que, cada oponente buscará la más ventajosa posición de inicio dentro de la legalidad para marcar una mínima diferencia con el oponente, lo que le puede llevar a la victoria en ese combate”, añade.

El viernes 27 en el Polideportivo Municipal se realizarán los pesajes e inscripciones de todos los luchadores y el campeonato empezará el sábado 28 de mayo a las 10:00. Se iniciará con las categorías prebenjamines, benjamines, alevines, infantiles y cadetes. Continuarán los juniors hasta 18 y 21 años, los masters (+40 años), grand master (+50 años), senior grand master (+60 años) y acabará la mañana con las categorías de “modalidad adaptada”. Por la tarde, el campeonato continuará a las 16:00 con las categorías senior con ambos brazos tanto masculinas como femeninas.

La lucha de brazos es un deporte sin límite de edad abierto a todo el mundo y cada vez tiene más afición por los beneficios saludables que conlleva”, explica Marino Morales, fundador del club deportivo abulense de lucha de brazos y organizador del campeonato. “Las Navas del Marqués se ha convertido en un referente de este deporte y supone toda una oportunidad de promoción del municipio, ya que vamos a traer a numerosos campeones de España de distintas ediciones anteriores y una oportunidad para seguir dando a conocer el deporte más antiguo de la historia”, añade.

Un poco de historia

Las excavaciones arqueológicas nos demuestran que la lucha de brazos es el deporte más antiguo del mundo: se han encontrado relieves en tumbas situadas a 3 km al sur de Minia City en Egipto que a lo largo del Imperio Medio se conocieron como Menat-Khufu, donde se representan a los egipcios de aquella época compitiendo en Lucha de Brazos.

Con el tiempo esta actividad natural ha ido organizándose con reglas, arbitraje, mesas específicas y una normativa deportiva, con competidores que se han ido estableciendo en clubs, asociaciones y federaciones deportivas y que son los que instaurado campeonatos locales, internacionales y mundiales.

En 1977 se fundó la World Armwrestling Federation, Federación Mundial de Lucha de Brazos, en los Estados Unidos. Aunque desde 1953 se venían realizando campeonatos de ámbito internacional. El periodista Bill Soberanes fue el principal organizador de campeonatos internacionales, fundador del World Wrist-Wrestling Championships en Petulama (California), donde se erige un monumento a su labor a favor de este deporte.

En España, el principal impulsor de este deporte fue Francisco Jové Feliú, un empresario textil de Sabadell (Barcelona), entusiasta de los deportes de fuerza que en un viaje a Londres en 1988 conoció la Lucha de Brazos. Desde entonces y hasta su fallecimiento en 2007 dedicó una gran fortuna a la formación, organización y difusión de este deporte. Junto a él, Joaquín Garrido Laso (Barcelona), Sergio Mestres (Barcelona) y José Jaime Urcaregui (Palencia) pioneros en España de este deporte, recorrieron toda la península dando a conocer el deporte, organizado campeonatos y dando apoyo técnico a los nuevos competidores.

Mesas oficiales y normas

En todos los campeonatos oficiales se compite con mesas cuyas dimensiones para adultos (desde los 12 años) son de 91cm de largo por 66 cm de ancho y 102 cm de alto, aunque la altura puede variar en competiciones para discapacitados ARM 1 (compiten sentados) y para niños.

Las normas de la competición se resumen en siete puntos básicos:

Se compite según categorías de peso, edad y, en su caso, tipo de discapacidad.
Las manos de los competidores se cogen por los pulgares.
Las manos libres sujetarán el asidero lateral de la mesa.
El/ la árbitro da la señal de comienzo del combate con las palabras. “Ready? Go!”
Sólo se permite una falta por combate, una segunda falta significa a perder el combate.
Se pierde el combate cuando una parte de la línea natural que va de la muñeca a las puntas de los dedos toca la almohadilla de contacto.
Se consideran faltas, por ejemplo, levantar o sacar el codo de la almohadilla, soltarse del asidero, tocar al contrincante con alguna parte del cuerpo diferente de la mano que compite.