@deportesavila / No pudo hollar la cima del Dhaulagiri por las malas condiciones meteorológicas, y por novena vez el alpinista Carlos Soria tuvo que retirarse de su intento, junto al cámara Luis Miguel López Soriano, su único acompañante de una expedición que se ha costeado de su propio bolsillo por falta de patrocinador. Decidido el abandono, el abulense aterrizaba el pasado sábado en el madrileño aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas.

En poco más de un día, Soria hacía el viaje de regreso desde el campo base hasta la capital de España. Nada más llegar declaraba a Desnivel que “la montaña estaba muy cargada de nieve. Una avalancha se llevó a siete sherpas y uno desapareció. Los sherpas se querían ir a su casa y aunque los míos les dije que se fueran, se quedaron. La segunda vez que se subió había caído un metro más de nieve. No se pudo hacer nada y se tuvo que bajar. Nosotros decidimos que nos veníamos pero había gente que quería insistir”.

Tras decidir la retirada, en el campo base había montañeros que querían ascender al Dhaulagiri “pero al final no ha ido nadie. Decían que era por el viento, pero como estaba la montaña no la había visto nunca”. Como mucho “se podía haber subido jugándose la vida al campo 3, pero cruzar la travesía para ir hacia el couloir no lo habría hecho nadie”.

Ahora le queda descansar a Carlos Soria de su última aventura fallida, buscar patrocinador y pensar en una nueva tentativa en la primavera del próximo año, ya con 80 años cumplidos.