Pablo Fernández y Massine Fall, dos de los que entrenan en Fuenlabrada (Foto: QUIRÓS VIERA)

Desde el pasado lunes más de 15 jugadores pertenecientes al Baloncesto Fuenlabrada están realizando los entrenamientos de postemporada a las órdenes de Javier Rubio (preparador físico), Armando Gómez (entrenador del Fontedoso Carrefour El Bulevar) y Fran Hernández (entrenador del Fuenlabrada de EBA). En el equipo de trabajo se encuentran cinco jugadores que han militado la última temporada en la LEB Plata con el Fontedoso Carrefour El Bulevar como es el caso de Jonah Callenbach, Pablo Fernández, Ondrej Kohout, Chema González y Massine Fall

Junto a los anteriores, en el pabellón Fernando Martín están tres del Fuenlabrada de Liga EBA, además de los jugadores del primer equipo, el abulense Álvaro Muñoz, Quino Colom, Michel Diouf, Adrián Laso y Javier Vega.
Armando Gómez, uno de los entrenadores a cargo de esta labor, explica que “el objetivo es realizar un trabajo de mejora técnica individual y de preparación física que resulta fundamental para los jugadores jóvenes en esta época del año”. “La labor de los técnicos –prosigue Gómez– es adaptar los entrenamientos al nivel de cada jugador y corregir lo que cada uno necesita para mejorar su rendimiento. Los chicos que vienen del equipo de Liga EBA y del Adecco Plata no desmerecen en absoluto y están trabajando bien mano a mano con los del ACB”.
Fran Hernández, otro de los entrenadores de esta postemporada, señala que “estamos realizando sesiones dobles de trabajo en las que corregimos al detalle gestos de técnica individual, todo para mejorar el bagaje técnico de los chicos que ya de por sí es bastante alto”. Según Hernández, “la experiencia de anteriores temporadas es muy positiva porque el jugador se aplica a fondo en un trabajo provechoso que durante los meses de competición es muy difícil de hacer por falta de tiempo y porque la dinámica es diferente”.
Javier Rubio, responsable de la parcela física del Mad-Croc Fuenlabrada, añade que “además de la mejora técnica, la postemporada es importante para dar un salto en el apartado físico. Hacemos un trabajo personalizado orientado a mejorar la fuerza, la masa muscular o la explosividad del tren inferior, por ejemplo. Todo ello depende de las necesidades de cada jugador en función de su desarrollo y de su posición de juego. La verdad es que son chicos jóvenes que encaran este trabajo con hambre para progresar y eso hace todo más fácil”.