“Ha sido una carrera local y exigente, pero muy bonita”

 

El Tour de Guadalupe bajaba el telón en Pointe à Pitre después de sesenta ediciones con la disputa de su 13ª etapa. En lo más alto del podio, jaleado como si de un ídolo local se tratara, el abulense Paco Mancebo (Heraklion Kastro-Murcia) recibía los protocolarios honores de ganador. El de Navaluenga culminaba vestido de amarillo su perseverancia al frente de una clasificación general individual que empezó a comandar a la conclusión de la jornada prólogo inaugural, una cronometrada de apenas 4 kms. llanos, la antítesis a la abrupta orografía que aguardaba durante las diez etapas restantes.

 

Ha sido una carrera muy local. Más que la oposición ejercida por mis rivales y por su entorno, destacaría la severa dureza impuesta por el recorrido, que unido a la forma de competir de aquí, ha dificultado mucho tanto a mis compañeros como a mí controlar. También conviene destacar las condiciones de alto grado de humedad (en torno al 80%) y las altas temperaturas (34º C) que han condicionado el desarrollo de la carrera y que nos pasa factura a los europeos. Eso no evita que sea una carrera muy bonita, porque tanto el seguimiento del público en general como el mediático (con la emisión en directo de France Telévisions Guadeloupe, con los comentarios de Luc Leblanc), unido al paisaje por el que discurría la carrera, ha sido realmente espectacular, muy diferente al que podíamos imaginar una carrera de la que apenas habíamos oído hablar. Esta carrera cumplía su 60 aniversario, y eso ha tenido mucha presencia en carrera. Los equipos locales se han mostrado muy combativos en todo momento, y tanto los ciclistas venezolanos como los colombianos y el kazako Mizurov han sido unos rivales muy dignos. Pero he tenido la suerte de contar con unos compañeros que se han mostrado infranqueables e infatigables”, valora Mancebo.