1-1. Los locales fueron incapaces de doblegar a un contrario que puntuó por primera vez en el Adolfo Suárez

El Real Ávila no pudo hacerse con la victoria y se tuvo que conformar con el empate, en un mal partido de los encarnados que comenzaron con ganas pero conforme iban pasando los minutos perdieron intensidad sobre el campo y fueron incapaces de doblegar a un Atlético Astorga que con la igualada se limitó a defender el punto utilizando todas las artimañas posibles, como la pérdida de tiempo parando el juego a base de faltas, con el consentimiento del árbitro segoviano Cid Camacho, que provocó las iras del público.

El encuentro comenzó con dominio local y con la oportunidad de Emilio de poner a su equipo por delante, pero su disparo encontró el cuerpo del portero visitante y en el rechace no estuvo acertado el mediopunta del Real Ávila. Acto seguido el Astorga inauguraba el marcador virtual –sigue sin funcionar el del Adolfo Suárez, ¿ocurre esto en algún campo de la Tercera División?– y tras un paradón de Félix a tiro de Cristian enviando la pelota con la mano a saque de esquina, Borja cabecea a la salida del córner sin oposición de la defensa abulense y comiéndose la pelota el cancerbero local.

El empeño del Real Ávila por empatar alcanzó su recompensa en el minuto 8 y después de que hubiera propiciado varios saques de esquina totalmente infructuosos. Una buena jugada combinada por la derecha entre Barrera y Piru supuso el centro de este al área y allí Dani llevaba el balón al fondo de la red. Ahí se acabó el partido porque el resto del tiempo es para olvidar. A los de José Manuel Manzano les faltó pegada y un hombre de área que rematase las jugadas que venían por las bandas. Larsson –hoy titular y jugando con una camiseta antigua totalmente distinta a la de sus compañeros- estuvo muy solo arriba y apenas tocó el balón. A diferencia de partidos anteriores en los que los cambios fueron un revulsivo para el equipo, la salida de Aitor y Peña por Larsson y Dani, respectivamente, fue absolutamente inoperante.

Y es que en la reanudación apenas se vio fútbol. El guardameta visitante cumplió con creces en hacer el trabajo que le dieron. El Astorga se limitaba a contener al rival y asegurarse el punto que ostentaba jugando al límite con el beneplácito del árbitro, que no obstante expulsó por doble amonestación al visitante Arturo cuando aún quedaba más de un cuarto de hora para el final. Incluso con superioridad numérica el Ávila fue incapaz de deshacer el empate y cayó en la trampa astorgana del juego trabado. Ello provocó que el partido se parase continuamente por las protestas de unos y otros. Una de ellas llevó consigo la expulsión del segundo entrenador, José García, quedándose el banquillo sin técnico, ya que el titular, José Manuel Manzano, tuvo que ver el encuentro desde la valla por estar sancionado.

Con el empate cosechado, el Atlético Astorga rompe con la tradición de no haber puntuado nunca en la capital abulense. Y el Real Ávila, a la vista de los resultados habidos en la jornada, pierde la posibilidad de colocarse tercero en la clasificación y ahora es undécimo, tres puestos por encima de la Cebrereña con la que jugará la próxima jornada el derbi abulense en El Mancho. Y sin entrenador en el banquillo por las expulsiones de Manzano y García. (Leer la crónica de Área 11)

1 Real Ávila: Félix; José María, Rivas, David Franco, Koke; Piru (Toño, m. 83), Jaime; Barrera, Emilio, Dani (Peña, m. 59); y Larsson (Aitor, m. 59).
1 Atlético Astorga: Dani, Cristian, Soto (Víctor, m. 64), Jorge, Arturo, Rubén, Mario Villar, Bandera (Diego Aller, m. 68), Borja (Galán, m. 87), Pablo y Javi Flórez.
Goles: 0-1 (Borja, m. 8), 1-1 (Dani, m. 26).
Árbitro: El colegiado segoviano Germán Cid Camacho. Mostró tarjetas amarillas a los locales José María y Rivas. Y a los visitantes, Bandera, Galán y Arturo, a este en dos ocasiones, por lo que fue expulsado en el minuto 74. También expulsó con roja directa al segundo entrenador del Real Ávila, José García, en el minuto 90.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 4ª jornada del grupo VIII de 3ª División, disputado en el estadio Adolfo Suárez ante unos 600 espectadores. Antes de comenzar el partido los jugadores del Astorga, cuya presidenta estuvo en el palco en la primera mitad, lanzaron algunas cajas de mantecada al público. Se guardó un minuto de silencio en memoria del fallecido padre del técnico visitante, Berlamino López. Las líneas del campo apenas se distinguían, al no haber sido repasadas con anterioridad.