A pesar de no solventar completamente el problema de la primera carrera en las suspensiones del Porsche 997 RSR 2012, la pareja formada por el abulense Miguel Ángel de Castro y el luso Miguel Amaral, lograron el pasado domingo llevar el coche del equipo Drivex hasta la decimotercera posición de la segunda de las mangas del quinto meeting del Open GT, celebrado en Paul Ricard (Francia).

Y pudo haber sido mejor, ya que De Castro terminó su relevo en una prometedora novena plaza. Sin embargo, en la segunda mitad de carrera, el coche no respondería tan bien como en las primeras vueltas, y Amaral no podía hacer nada para mantener esa posición.
Miguel Ángel de Castro declaraba al final de la segunda manga: “El comportamiento del coche ha mejorado hoy, sobre todo por que hemos mejorado el set up general, aunque seguimos padeciendo los problemas en la suspensión, que deberíamos tener completamente resueltos en Budapest. En mi relevo he podido ganar varias posiciones hasta entrar entre los diez primeros, algo que ayer se nos antojaba muy difícil de lograr, pero desafortunadamente hemos tenido una bajada de rendimiento en las últimas vueltas, y Miguel no ha podido mantenerse en esos puestos. Ahora tenemos un mes por delante para trabajar y poner todo a punto de cara a la próxima cita del calendario. A pesar de los problemas, somos optimistas.”
En la primera carrera, cuando todo parecía que se encaminaba de manera positiva, un problema en los amortiguadores de la suspensión del coche de Drivex, fue la causante de que el equipo español se quedase muy lejos de sus expectativas y sólo podía clasificarse en una discreta decimoséptima posición. El vehículo se volvió “muy inestable y casi inconducible” señaló De Castro. En estas circunstancias, “no hemos podido hacer nada por tratar de lograr un buen resultado, ya que estábamos muy lejos de los tiempos de cabeza”.
Ahora el Internacional GT Open se tomará unas vacaciones hasta el próximo mes de septiembre, en que volverá a la actividad con la disputa de la carrera de Hungría.