Ángel G. Alameda / Después de tres jornadas sin conocer la victoria, el Real Ávila volvió a saborearla en un duelo sufrido, agónico y complicado como pocos, al imponerse por 2-1 al Burgos Promesas en el Estadio Adolfo Suárez. Un triunfo llegado en el último suspiro que pone fin a semanas de sinsabores y mantiene a los encarnados plenamente vivos en la pelea por los puestos altos de la clasificación.

El guion del partido no fue sencillo para los locales. El Burgos Promesas dominó con claridad la primera mitad, monopolizando la posesión y generando numerosas ocasiones ante un Real Ávila incómodo y exigido desde el arranque. Samu tuvo que emplearse a fondo en varias acciones y los visitantes perdonaron una y otra vez, algo que acabaría pesando. Porque en el fútbol, quien perdona lo paga. Y así ocurrió.

En una de las pocas llegadas claras del conjunto abulense, en el minuto 32, Fer Díaz puso un centro magnífico al área pequeña y Adri Carrión, más rápido que nadie, remató perforando la portería burgalesa defendida por Marc para firmar el 1-0. Un gol que no hacía justicia a lo visto, pero que permitió al Real Ávila marcharse al descanso por delante en el marcador.

DEL POSIBLE 2-0 AL 1-1

Tras la reanudación, los encarnados salieron con ambición y rozaron el segundo tanto en apenas segundos, con un remate de Gonzalo Serrano al palo y otra acción posterior en la que Runy no pudo culminar con la portería vacía el que hubiera sido el segundo gol encarnado. En el minuto 52, un derribo dentro del área de Braian sobre Georges -el mejor con diferencia del Burgos Promesas, aplaudido por la afición local cuando fue sustituido-  fue señalado como penalti. El propio Georges lo lanzaba y no fallaba desde el punto fatídico para establecer el 1-1.

Con el marcador igualado, el encuentro se convirtió en un intercambio de golpes, que podían inclinar la balanza a uno u otro bando. El Burgos Promesas siguió mostrando calidad y peligro, mientras el Real Ávila encontraba espacios para correr y generar incertidumbre por las bandas, especialmente con Fer Díaz y Runy, dos cuchillos por el ala izquierda.

Cuando todo parecía abocado al empate, el fútbol volvió a guiñar el ojo a los encarnados. En el minuto 89, Diego Lorenzo se plantó solo ante el portero y Marc lo derribó fuera del área, viendo la tarjeta roja. Sin cambios disponibles, un jugador de campo Lecic ocupó la portería visitante. Y en la falta posterior, ya en el tiempo de descuento (91´), Runy asumió la responsabilidad y ejecutó un lanzamiento perfecto para poner el 2-1 y desatar la locura en el Adolfo Suárez.

El Burgos Promesas lo intentó con todo hasta el final de la prolongación, pero el Real Ávila supo resistir y cerrar una victoria balsámica, de esas que liberan tensión y refuerzan la fe. Tres puntos que llegan en el momento justo, que reconcilian al equipo con su afición y que mantienen a los encarnados de lleno en la pelea por los puestos de privilegio. Esta vez, la moneda cayó de cara.

FICHA TÉCNICA
Real Ávila: Samu Rodríguez; Braian (Sissé 52’), Carlos Pascual, Doumbia, Fer Díaz; Vitolo, Markel (Babacar 92’); Adri Carrión, Carlos Pérez (Markitos 66’), Runy; y Gonzalo Serrano (Diego Lorenzo 66’).
Burgos Promesas: Marc, Rastrilla (Lucas 81’), David (Alejandro 40), Dani, Sedano (Salva 62’), Irian (Ethan 62’), Georges (Sagredo 81’), Sergio, Lesic, Oussama y Diego.
Goles: 1-0 Adri Carrión (32’), 1-1 Georges de penalti (52’) y 2-1 Runy (91’).
Árbitro: Leandro Carbajales Gómez (Asturias), asistido en las bandas por Eduardo Suero Rodríguez y Diego Valdés Díaz. Mostró tarjetas amarillas a los locales Vitolo (35’), Adri Carrión (38’), Sissé (71’) y Runy (91’). Y a los visitantes Sedano (16’), David (38’), Ethan (69’) y Diego (89’), expulsando con roja directa a Marc (89’).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la decimoquinta jornada del Grupo 1 de Segunda RFEF, disputado en el Estadio Adolfo Suárez, con asistencia de unos 1.000 espectadores. Finalizado el partido, solo había media hoja abierta de una de las dos puertas habituales de salida al exterior, dificultando la evacuación de los espectadores. Incomprensible que no se abran las dos puertas de par en par y más en una instalación con dificultades de tránsito y obstáculos en el camino, que no cumple con las medidas de evacuación ante emergencias.
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