López Manrique / El Óbila Club de Basket afronta este sábado (19:30 h) una prueba exigente en la pista del Ulacia ZKE, en Zarautz (Guipúzcoa), una semana después de la dura derrota sufrida en el Carlos Sastre ante el Recoletas Salud Carbajosa. Un tropiezo que frenó la dinámica positiva del conjunto abulense, pero que no ha mermado la confianza del vestuario.
El cuadro dirigido por Antonio Déniz —con su segundo entrenador, David Serrano ‘Dave’ como portavoz, viaja al País Vasco con dos victorias más que su rival, aunque con la advertencia de que el Ulacia llega en su mejor momento del curso: ha enlazado tres triunfos consecutivos, todos ellos por marcadores muy ajustados frente a Iruki Take (68-67), Universidad de Deusto (75-77) y Megacalzados Ardoi (72-81).
“Tenemos que intentar que nos afecte lo justo”

Serrano reconoce el golpe anímico que supuso el último partido, pero insiste en que el equipo está preparado para responder: “Después de unas cuantas victorias seguidas, tenemos que intentar que nos afecte lo justo. Hemos hecho muchas cosas bien estas jornadas y la plantilla está muy bien pese a lo ocurrido”.
Confía, además, en que su equipo vuelva a competir con solidez: “Ya hemos perdido partidos antes, nos hemos levantado con buen pie y confiamos en que esta jornada será igual”.
Ulacia ZKE, un rival fuerte en casa
El técnico analiza al conjunto guipuzcoano, especialmente competitivo en su pabellón: “En casa son muy fuertes, creo que han perdido solo un partido de cuatro. Es una plantilla con mezcla de veteranía y juventud, y un juego más lento que el nuestro. Nosotros buscamos correr, tirar rápido y defender toda la pista. Tendremos que imponer nuestro ritmo”.
Entre las referencias del equipo vasco destacan Imanol Arteche en la pintura y el alero Andrés Zabaleta.
Bajas sensibles en el Óbila
El desplazamiento a Zarautz llega con contratiempos. El Óbila no podrá contar con Teti Tapé, aún sin diagnóstico definitivo, ni con Alberto Martín, aunque este último evoluciona positivamente. Sí estará disponible Adrián Vázquez, recuperado de un esguince leve.
Con estas bajas, la exigencia aumentará para la plantilla. Así lo reconoce el joven jugador abulense Carlos Hernández: “Estamos motivados pese al pequeño bache. Estos dos partidos que quedan antes del parón son dos finales. En marzo o abril nos daremos cuenta de su importancia. Tenemos que sacarlos como sea”.
El exterior destacó también el papel de la cantera: “Estamos para aportar todo lo que podamos, dar un paso adelante y ayudar al equipo”.
Objetivo: un partido perfecto
El Óbila sabe que para volver de Zarautz con la victoria necesitará una actuación sólida en ambos lados de la pista, mejorando los aspectos que fallaron ante Carbajosa, imponiendo su ritmo, reforzando la defensa y neutralizando el físico interior del rival.
El duelo corresponde a la jornada 13 de Liga, penúltima antes del parón navideño, y se presenta clave para que los verderones mantengan su posición en la zona alta de la clasificación.






