@deportesavila / Este fin de semana vuelve, tras un año de ausencia por culpa de la pandemia, la emoción de los rallyes a tierras abulenses con la disputa de la vigésimo octava edición del Rallye Diputación de Ávila, Trofeo Cervera Auto Hyundai, organizada por Escudería Milenio.

Lo más atractivo y llamativo es el recorrido elegido que recupera el que probablemente sea el itinerario horario más selectivo y espectacular posible, dentro de las muchas posibilidades que nos ofrecen las carreteras de la zona.

La acción comenzará desde primeras horas del sábado con las verificaciones técnicas y administrativas previas en su habitual ubicación junto al Bar Restaurante El Pórtico. Como también se ha convertido en costumbre, ese mismo lugar será el escenario de la salida del rallye a las 12:00. Los participantes deberán dirigirse por un enlace de 40 kilómetros al lugar escogido como sede del parque de asistencias en esta primera jornada, la localidad de Navaluenga, que vuelve a recuperar el protagonismo que tuvo hace ya varios años.

El primer tramo cronometrado no será otro que el histórico Mijares disputado en su versión más larga, la que empieza en las inmediaciones de Navarrevisca para sumar casi 26 kilómetros y medio. El mítico trazado abrirá las hostilidades a las 13:38. Le seguirá el no menos espectacular Serranillos; la novedad es que en esta ocasión no arrancará desde las afueras de Pedro Bernardo, que era lo que venía siendo habitual; en su lugar este año el tramo empezará desde casi el mismo casco urbano de San Esteban del Valle por lo que sumamos esta parte del tramo, tan conocida y usada en otros rallyes, rallyesprints y subidas de montaña a la tradicional subida y bajada al puerto de Serranillos hasta llegar a la localidad del mismo nombre tras casi 20 kilómetros de tramo cronometrado. La primera pasada por esta nueva configuración arrancará a las 14:56.

La asistencia en Navaluenga

Será el momento de volver a Navaluenga para revisar las mecánicas tras ese primer gran esfuerzo y prepararlas para la segunda sección del rallye que consistirá en una repetición exacta de la primera. Las segundas pasadas por Navarrevisca-Mijares y San Esteban-Serranillos se celebrarán a partir de las 16:52 y 18:10 respectivamente.

La primera etapa del rallye concluirá con otra breve asistencia de quince minutos en Navaluenga para dirigirse a continuación al parque de pernoctación en Cebreros donde los vehículos descansarán en espera de la segunda parte de la prueba a celebrar en la mañana del domingo.

La etapa dominical recupera los tramos más usados en la historia reciente de nuestro rallye, Arrebatacapas y El Boquerón. Los motores volverán a ponerse en marcha en Cebreros a las 10:00 del domingo 17 de octubre para dirigirse primero a una asistencia de treinta minutos en la misma localidad. Desde allí, en unos pocos centenares de metros, los participantes se presentarán en la saida de Arrebatacapas-San Bartolomé; el primer coche superviviente deberá tomar la salida a las 10:41 para completar los 15,30 kilómetros que les dejarán en las inmediaciones de San Bartolomé de Pinares. Sin solución de continuidad, la siguiente salida está prevista para las 11:05, los participantes se dirigirán a la punta opuesta de la localidad para enfrentarse a los 15.500 metros del trazado denominado San Bartolomé-El Boqueró.

Un largo enlace devolverá a los coches al parque de trabajo de Cebreros para disfrutar de la última asistencia del rallye. Gracias a los cuidados de sus mecánicos los coches podrán aguantar una nueva pasada al bucle compuesto por Arrebatacapas-San Bartolomé y San Bartolomé-El Boquerón que se disputarán a partir de las 12:55 y 13:19.

477 kilómetros, 154 cronometrados

A los que logren llegar hasta aquí solo les quedará para considerarse clasificados en el XXVIII Rallye Diputación de Ávila llegar hasta la meta en el Bar Restaurante El Pórtico. Sea cual sea su posición en la general o en el grupo que les corresponda en función del nivel de prestaciones de su vehículo, podrán considerarse ganadores porque superar los casi 477 kilómetros, de los cuales más del 32% habrán correspondido a los 154 correspondientes a tramos cronometrados, no es cosa de broma.

Allí mismo se celebrará la entrega de trofeos a los vencedores en cada categoría, tras dejar pasar el tiempo reglamentario para recoger las posibles reclamaciones.

Finalmente han sido sesenta y nueve los equipos que han formalizado su inscripción para la prueba. El prestigio del Rally de Ávila, unido a la espectacularidad del recorrido han logrado este gran número de participantes, a pesar de coincidir en el calendario con otras pruebas de gran importancia regional, nacional e internacional.

Daniel Marbán vuelve a una de sus pruebas favoritas, esta vez con un Skoda Fabia R5 (su padre José utilizará otra unidad del vehículo checo) aunque sus rivales no piensan ponérselo fácil. Entre la competencia más correosa del madrileño a buen seguro estará el local Alberto San Segundo con un Fiesta N5 de RMC, sin olvidarnos de los espectaculares Porsche 997 del también abulense Francisco Javier Jiménez o del madrileño Jesús García. Por detrás de ellos muchos esperarán su oportunidad y, entre ellos, pilotos como Jorge Álvarez o Juan Rodríguez que intentan apurar sus opciones en el Campeonato de Castilla y León.