Ángel G. Alameda / El Real Ávila afronta este domingo, a partir de las 17:00 horas en el Estadio Adolfo Suárez, un compromiso clave correspondiente a la decimoquinta jornada del Grupo 1 de Segunda RFEF frente al Burgos Promesas. Los encarnados necesitan sumar de tres para cortar una racha de casi un mes sin ganar y despedir el año 2025 ante su afición con un triunfo que refuerce sus aspiraciones de playoff.
Desde la victoria a domicilio frente al Salamanca UDS, el conjunto abulense ha encadenado cuatro jornadas sin conocer el triunfo, con un balance de dos empates y dos derrotas. Una dinámica que ha frenado su progresión en la tabla y que hace especialmente importante el duelo ante el filial burgalés, tanto a nivel clasificatorio como anímico.
Marc García, entrenador del Real Ávila, cumplirá su segundo partido de sanción y no podrá sentarse en el banquillo. Pese a ello, el técnico se muestra confiado en el momento del equipo, destacando que las sensaciones actuales son mejores que en el inicio del curso: “Estamos teniendo sensaciones totalmente contrarias a las del principio. Antes ganábamos, pero no teníamos buenas sensaciones de juego; ahora creo que está pasando justo lo contrario”, apuntaba el preparador encarnado en la previa.
El choque se presenta como una oportunidad inmejorable para que el Real Ávila recupere la senda del triunfo, refuerce su confianza y mantenga el pulso por los puestos de privilegio antes del parón navideño, con el apoyo de su afición en el Adolfo Suárez.
El Burgos Promesas llegará a Ávila en puestos de descenso, ocupando la decimoquinta posición, con un solo partido ganado en lo que va de temporada. A ese pobre bagaje se suman ocho empates —es el equipo que más ha firmado tablas en el grupo— y cinco derrotas. En el apartado defensivo, el filial blanquinegro es el segundo más goleado de la categoría, con 25 tantos encajados, solo superado por el Sámano.
El encuentro estará dirigido por el colegiado asturiano Leandro Carbajales, árbitro con amplia experiencia en la categoría. A sus 34 años, acumula 13 temporadas entre Segunda B y Segunda RFEF, con 154 partidos dirigidos, un promedio de 6,01 tarjetas amarillas y 0,4 rojas por encuentro. Estará asistido en las bandas por Eduardo Siero y Diego Valdés.






