Diario de León / El tiempo frío y algo revuelto se ha dejado notar en un inicio de temporada que concentró a un menor número de pescadores que el pasado año tanto en Asturias como en los ríos gallegos. Todavía más escasa afluencia en la zona sur de Castilla y León donde la Ley de Pesca ha hecho estragos y donde tan solo en la provincia de Ávila tuvo un inicio regular. El estado de los ríos, con aguas abundantes aunque bastante frías, no era el más adecuado para la pesca con mosca y tan solo en los ríos gallegos, los que mejores condiciones presentaban para la pesca, se pescó regularmente.

En el vecino principado se podía pescar también el salmón, pero en la modalidad sin muerte, ya que hasta finales de abril no se abre de forma ordinaria y se busca el «campanu», primer salmón precintado de la temporada. Muy pocos aficionados se decidieron por este salmónido. Los ríos trucheros, sin embargo, estuvieron algo mas concurridos con bastante participación de aficionados leoneses. No se pescó bien en este inicio, y muy pocos consiguieron el cupo de ocho truchas. La escasez de capturas se dejó notar más en la zona oriental, siendo la más próxima a Galicia algo más generosa.
En Galicia, que dispone de muchos más kilómetros de ríos trucheros, la presencia de aficionados no fue tan agobiante pese a que los permisos de coto prácticamente se agotaron y los establecimientos de turismo estuvieron casi llenos. Tiempo desapacible, frío y ventoso, pero sin lluvia. Pocas capturas en general, pero alguna de buen tamaño principalmente en el río Miño.
Fue Lugo la provincia en la que mejor se pescó en líneas generales. La cucharilla, por la mañana, dio buenas capturas, pero también se movieron algo a mosca en las horas centrales del día. En esta Comunidad el número de licencias de pesca se viene manteniendo con ligeras bajas. En ello inciden sin duda los aficionados leoneses, especialmente bercianos, que a raíz de la aprobación de la Ley de Pesca de Castilla y León han optado por pescar en Galicia de forma habitual.
La cruz de esta apertura la pusieron los ríos de la zona sur de Castilla y León. Pocos aficionados, especialmente en los tramos libres, y alguno más en los arecs y en los cotos. Las condiciones de los ríos, con aguas altas y muy frías, no se prestan para la pesca con mosca, modalidad que practican la mayoría de aficionados que pescan sin muerte. En estas condiciones prefieren esperar a que las aguas vayan templando y los ríos tomen el caudal adecuado. Esto, en un año con nieve acumulada en las montañas y embalses casi llenos, no se producirá hasta bien avanzada la temporada, con suerte allá por el mes de mayo.
Las medidas que ha tomado la Consejería de Medio Ambiente en la normativa de este año para paliar en lo posible los efectos de la Ley, ampliando los arecs, no dejan de ser un parche que no solucionará la inevitable caída en el número de licencias.
En cualquier caso habrá que esperar a que se abran todas las provincias, el primer domingo del próximo mes de abril, para evaluar los efectos tanto en los pescadores como en las poblaciones trucheras.