López Manrique / El Óbila Club de Basket afronta este sábado una nueva prueba de fuego en su lucha por las posiciones altas de Tercera FEB, visitando al Grupo Inmapa Filipenses, colista con solo una victoria en lo que va de temporada. El conjunto abulense, que busca su quinto triunfo consecutivo, no quiere relajaciones y llega con la plantilla al completo al Pabellón Municipal de los Deportes de Palencia, donde el pitido inicial sonará a las 19:00 horas. El duelo estará dirigido por los árbitros Pedro Luis Aguado Muñiz (Valladolid) y Alberto González García (Salamanca).
David Serrano ‘Dave’, segundo entrenador del Óbila, avisa de la trampa que esconde el último clasificado: «Vamos a un equipo que va último, pero hace dos jornadas lograron una victoria y el fin de semana tuvieron un buen partido. Tienen cuatro o cinco jugadores que nos pueden hacer daño, como Mamadou Diagne–uno de los más determinantes de la liga en rebotes y anotación–, el número 8 (Manuel Herrero) y Alejandro Alas. Han fichado a Eneko, un 1-2 muy físico y rápido que jugará su primer partido contra nosotros para cubrir la salida de Ismael al Perfumerías Avenida. No va a ser fácil; tenemos que maximizar nuestras virtudes y darle ritmo al encuentro«.
Mario Linde, capitán del Óbila, refuerza el mensaje de cautela y llama a mejorar la defensa: «Hemos empezado bien la segunda vuelta sin perder, pero si queremos estar arriba hay que ganar estos partidos para llegar listos a los duelos contra los fuertes. En defensa nos han anotado mucho últimamente; necesitamos una puntuación baja, pero desde el principio y sin dar rienda suelta en la primera mitad al rival como ocurrió en Boecillo. Mi tobillo ya está casi bien«.
Con un colchón sobre perseguidores, ligero con Iruki -un triunfo- y más amplio con Cantbasket -cuatro victorias-, el Óbila, que contará para este compromiso con toda la plantilla, sabe que cada punto cuenta para cumplir el objetivo a final de curso. El apoyo de la afición desplazada, como en la reciente visita a Valladolid, será un plus para un equipo que quiere consolidarse en la zona noble sin confiarse ante un Filipenses herido y reforzado.






