Ángel G. Alameda / La expedición de Carlos Soria ya se encuentra en el campo base del Manaslu, donde las condiciones meteorológicas están marcando el ritmo de los primeros días. Desde su llegada hace cuatro jornadas, la lluvia —e incluso la nieve— no ha dado tregua, dificultando las salidas de aclimatación.
El martes, el veterano alpinista abulense y su equipo lograron realizar un breve paseo hasta el inicio de la ruta de ascensión, aunque el regreso fue obligado por un fuerte aguacero. “El tiempo es muy inestable, el monzón parece no quererse retirar nunca”, señala Soria.
Próximo objetivo: el campo I
Las previsiones apuntan a una mejora en altura respecto al campo base, lo que abre la posibilidad de que hoy inicien la marcha hacia el campo I, donde planean pasar dos noches antes de progresar hacia el campo II. De cumplirse este plan, la expedición daría por concluida la fase de aclimatación a la altura, paso clave antes del intento definitivo a la cima.
“Todo puede pasar, así que prepararemos las mochilas y mañana por la mañana tomaremos la decisión de subir o aguantar un poco más”, añade Soria, consciente de la volatilidad del clima en el Himalaya.
Con prudencia, experiencia y la ilusión intacta, la expedición ya ha puesto en marcha su desafío: la ascensión al Manaslu ha comenzado.






