Isabel Ferrero / La localidad abulense de Navalacruz será escenario mañana sábado 11 de abril de la II Subida a Navalacruz, una competición puntuable para el Campeonato de Castilla y León de Montaña y organizada por la Escudería Gredos.
La prueba se consolida dentro del calendario autonómico como una de las cinco citas del automovilismo en la provincia de Ávila en 2026, reuniendo a pilotos de distintos puntos de Castilla y León y comunidades limítrofes.
Un recorrido exigente y técnico
La competición se desarrollará sobre la carretera AV-P-415, con un trazado de 4,5 kilómetros íntegramente en ascenso. Este recorrido destaca por su carácter técnico, con curvas rápidas y exigentes que obligan a los pilotos a memorizar cada tramo para optimizar la trazada y el rendimiento de sus vehículos.
El formato de la carrera incluirá una manga de entrenamientos oficiales, una manga de entrenamientos libres y dos mangas oficiales que determinarán la clasificación final.
Veinte participantes
Finalizado el plazo de inscripción son 20 los pilotos y sus correspondientes vehículos (16 turismos y 4 fórmulas) los que participarán, una cifra similar a la de la primera edición. Entre ellos hay una mayoritaria representación abulense, junto a pilotos procedentes de otras provincias de la comunidad y regiones cercanas como Madrid y Castilla-La Mancha.
Además, se prevé una notable afluencia de público, ya que las competiciones de montaña cuentan con una gran tradición y seguimiento en la provincia. La cita se presenta como una excelente oportunidad para disfrutar del automovilismo en plena naturaleza, a pesar de la incertidumbre meteorológica propia de la primavera abulense.
Segunda prueba del campeonato
La Subida a Navalacruz será la segunda prueba del Campeonato de Castilla y León de Montaña, tras la celebrada en Pedro Bernardo, contribuyendo a impulsar el deporte del motor en la región y reforzando el protagonismo de Ávila dentro del panorama automovilístico autonómico.
Con todos estos alicientes, Navalacruz se prepara para vivir una jornada de emoción y velocidad en una cita que promete espectáculo y competitividad en las carreteras abulenses.






