Ángel G. Alameda / La noticia de la retirada de Nacho Peral del fútbol merece dedicarle unas líneas. Durante casi una década, Nacho ha sido un pilar fundamental del equipo sénior del Colegios Diocesanos, defendiendo la camiseta amarilla con pasión y dedicación. Aunque las obligaciones laborales le han obligado a colgar las botas, su legado en el club permanecerá por mucho tiempo.
Jugador icono
Nacho Peral ha sido uno de los jugadores más emblemáticos del ‘Dioces’. Con cerca de 200 partidos a sus espaldas, disputados a un buen nivel, ha demostrado su compromiso y habilidad en el campo. Su capacidad de sacrificio en cada partido, aportando en ocasiones goles vitales, ha sido fundamental para el éxito del equipo.
Modelo a seguir
La trayectoria de Nacho Peral es un ejemplo para los más jóvenes de la plantilla. Su dedicación y trabajo duro deben ser una inspiración para muchos, y su retirada deja un vacío en el equipo. Sin embargo, su legado permanecerá y servirá de motivación para los jugadores que continúan en el club.
Reconocimiento merecido
Antes de empezar la primera jornada de la liga ante el Numancia B, sus compañeros le rindieron un merecido reconocimiento a Nacho, uno de los pilares del retorno del Diocesanos a Tercera RFEF. Este gesto demuestra el respeto y la admiración que sienten por el de San Juan de la Nava, y es un testimonio de su impacto en el equipo, con el que disputó las tres temporadas anteriores en categoría nacional.
Adiós con sentimiento
Aunque parecía impensable empezar la temporada sin Nacho Peral, su marcha es un recordatorio de que la vida sigue su curso. Los aficionados y compañeros de equipo echarán de menos su presencia en el campo, pero su legado permanecerá en el Colegios Diocesanos. Nacho Peral se va con todos los honores.






