@deportesavila / En el fútbol, como en la vida, hay instantes en los que el juego se detiene y el resultado pasa a ser un simple número sin importancia. Eso fue lo que aconteció durante el último compromiso del Real Ávila CF, un lance del juego congeló el corazón de la parroquia encarnada: su futbolista Moha Ndiaye sufría un severo impacto que desembocaba en un traumatismo craneoencefálico, obligando a su retirada del terreno de juego en el descanso.

El vestuario encarnado y la grada contuvieron el aliento mientras el jugador era trasladado para ser sometido a un riguroso examen médico. Siguiendo los protocolos de máxima cautela y por prescripción facultativa, Moha permaneció ingresado en observación durante la noche, en la silenciosa espera que siempre acompaña a los reveses sobre el césped.

Reposo en el hogar y gratitud encarnada

Afortunadamente, la preocupación ha dejado paso al alivio. El Real Ávila ha informado oficialmente de que Moha ha recibido el alta hospitalaria en las últimas horas y se encuentra ya en su domicilio. Allí inicia un periodo de reposo absoluto y seguimiento médico para asegurar una recuperación completa antes de volver a calzarse las botas.

Desde la entidad encarnada se ha querido transmitir un caluroso mensaje de apoyo al futbolista, extendiendo su más sincero agradecimiento tanto a la rápida y profesional atención del personal sanitario como a la marea de muestras de afecto y cariño que la afición ha volcado con su jugador. Un susto que afortunadamente queda en anécdota y que ya cuenta los días para el ansiado regreso de Moha a la delantera encarnada.

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