Ángel G. Alameda / Había que ganar. Lo necesitaba el equipo, lo necesitaba la afición y lo necesitaba el proyecto. Y el Real Ávila lo hizo, aunque no sin sufrimiento. Los encarnados se impusieron el pasado domingo al Calvo Sotelo Puertollano por 2-1 en el Estadio Adolfo Suárez en un partido que comenzó de la peor manera posible —con un penalti en la primera jugada— y que los de Jorge Calvo ‘Marchena’ supieron voltear a base de carácter, intensidad y una solidaridad colectiva que contagió a las gradas hasta el pitido final.
Un inicio de pesadilla
Si alguien había diseñado un guión para complicar la tarde al Real Ávila, lo había bordado. La primera acción del partido se saldó con una mano dentro del área encarnada y el colegiado señaló el punto de penalti. El Puertollano no perdonó y se adelantó en el marcador antes de que el partido hubiera tenido tiempo de arrancar. La presión sobre los hombros encarnados, ya pesada de por sí tras dos derrotas en los dos primeros encuentros, se volvió casi asfixiante.
Pero el equipo respondió. Tras un período de entre diez y quince minutos en los que, como reconoció el propio Marchena, el juego fue demasiado directo y precipitado, el Real Ávila fue bajando el balón, generando situaciones por las bandas y encontrando el ritmo que necesitaba. La primera parte cerró con sensaciones muy positivas en el vestuario encarnado y con la confianza de que la vuelta a la normalidad era cuestión de tiempo.
Remontada con carácter y las bandas como arma
La segunda parte ratificó esas buenas sensaciones. El Real Ávila salió enchufado, con las ideas claras y con una propuesta táctica que sorprendió al rival. La apuesta por dos puntas —una dupla que, según el propio técnico, se complementa a las mil maravillas— y el protagonismo de las bandas con Molina y Castri como principales amenazas generó un volumen de ocasiones que tarde o temprano iba a tener premio. Los dos goles llegaron y, con ellos, el primer triunfo liguero del curso.
No faltaron los momentos de tensión. Una situación de penalti desperdiciada para sentenciar el partido, las lesiones que siguen acumulándose en la plantilla —Moha tuvo que pedir el cambio en el descanso por mareos y se le realizaron pruebas de urgencia— y un episodio surrealista en el que el equipo se quedó con dos jugadores menos durante un minuto por una falta de coordinación en los cambios que el propio Marchena reconoció con humor y alivio: «Ahora lo vemos como anécdota. Si nos hacen gol en ese minuto, pues estamos jodidos.»
Marchena: «Tirando de raza, de carácter y de compromiso«
El técnico del Real Ávila compareció ante los medios visiblemente aliviado pero con los pies en el suelo. «Todavía asumiéndolo. Una victoria superimportante. Llevamos dos meses aquí encontrando problemas cada día, perdimos los dos primeros partidos de liga, empezamos el tercer partido ante nuestra gente con un penalti en la primera jugada… parecía todo en contra, pero el equipo se ha sabido reponer», arrancó el entrenador encarnado.
Marchena destacó especialmente el compromiso colectivo: «Todos los jugadores han dejado todo lo que había sobre el césped. De hecho, ha habido varios que han acabado con las bolas por arriba.» Pero también quiso mantener la cabeza fría ante el resultado: «Ni antes éramos tan malos ni ahora somos tan buenos. Desde la humildad, a seguir.»
El técnico también valoró positivamente el papel de la afición y la comunión que se vivió en el Adolfo Suárez al final del partido: «La sensación que me llevo, sobre todo viéndoles al final, es que se han ido orgullosos. Han visto un equipo reconocible.»
El rival reconoció la superioridad encarnada
El entrenador del Calvo Sotelo Puertollano, Javier Sánchez, fue generoso en su análisis y reconoció sin ambages la superioridad del rival: «Ha sido un partido muy loco donde nosotros hemos estado a un nivel muy bajo. Para mí ha sido merecedor de la victoria el Ávila porque han estado bastante mejor, a nivel individual y en el planteamiento.» El técnico visitante señaló que la apuesta por dos puntas les sorprendió y que su equipo fue muy perdedor en los duelos individuales defensivos. «Estamos jodidos. La competición nos pone en nuestro sitio», concluyó.
El Ávila, listo para seguir creciendo
La victoria del Real Ávila no solo suma tres puntos fundamentales en el casillero, sino que llega cargada de mensajes positivos: un equipo que no se rinde, una identidad que empieza a dibujarse con claridad y una afición que ha encontrado motivos para creer. Marchena lo resumió con precisión quirúrgica: «Darle la vuelta y ganar de esta forma es una victoria que nos va a hacer crecer.»
Ahora toca recuperar efectivos, analizar el vídeo y preparar el siguiente duelo. El Real Ávila ha encontrado su primer triunfo. La temporada, por fin, ha empezado de verdad.






