Marc García es ovacionado por la afición antes de comenzar el partido al ocupar un asiento en la grada por no poder sentarse en el banquillo al encontrarse sancionado

Ángel G. Alameda / El Real Ávila cerró el año en el Adolfo Suárez con una agónica victoria por 2-1 ante el Burgos Promesas, gracias a un gol en el tiempo añadido que desató la locura en las gradas. Adri Carrión adelantó a los encarnados y Runy, con una falta directa en el descuento, selló tres puntos vitales que rompen una racha negativa y colocan al equipo en la zona noble de la clasificación.

El entrenador Marc García no ocultó su alivio tras el pitido final: «Nos hacía mucha falta este tipo de victoria, no solo por los tres puntos, sino por sufrir juntos y ganar en un mal día. La primera parte fue flojísima, nos duró poquísimo el balón y asumimos pocos riesgos. En la segunda ajustamos algo mejor y, aunque no brillamos en fútbol, generamos ocasiones. Esta vez la suerte nos sonrió».

Marc García acompañado de su cuerpo técnico en la rueda de prensa

García reconoció aspectos a mejorar: «Tenemos que ser más valientes con balón, ganar segundas jugadas y entrar a los partidos con mucha más intensidad competitiva». Sobre la falta decisiva: «Con Runy en el campo hay poco que decidir; tiene un golpeo muy duro y es complicado pararla».

El técnico también quiso destacar públicamente el trabajo de su staff: «Yoel y Fer en preparación física, Eutimio con los porteros y Pablo en el análisis están haciendo un trabajo bárbaro. Se merecen un reconocimiento porque su implicación no es propia de esta categoría».

Con este triunfo, el Real Ávila cierra 2025 en casa en la sexta posición, con los mismos puntos que el quinto, Bergantiños, ya en zona de playoff. Viaja el próximo fin de semana a Coruña con la moral por las nubes para medirse al Fabril, segundo clasificado. Marc García lo tiene claro: «Esto nos va a dar un empujón muy fuerte anímicamente. Mejor corregir con una victoria que sin ella».

Por su parte, Adri Carrión, autor del 1-0, celebró el triunfo ante su afición: «Veníamos haciendo las cosas bien pero sin premio. Hoy la balanza cayó de nuestro lado. Encajamos el empate cuando mejor estábamos, pero nos repusimos y seguimos con el plan. Vi el pase perfecto de Fernando, llegué justo y para dentro».

Carrión subrayó la importancia de ganar en casa: «Hacía tiempo que no lo hacíamos en Liga. Todos los partidos son competidos, pero volver a la senda de la victoria con nuestra gente es especial».

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