@deportesavila / Tercera posición con sabor a victoria, dentro de la categoría de híbridos, en el debut en un rally ecológico de regularidad de los abulenses Luis Carlos Cáceres como piloto y Antonio Cristóbal como copiloto en el EDP Eco Rally de la Comunidad de Madrid, formando parte del equipo Motorlife-Ford.

El periodista Cáceres, habituado a estar al otro lado, como informador y entrevistador de campeones del motor, se ponía ahora al volante de un Ford Kuga FHEV y hacía suya una de las frases que más había escuchado en boca de los pilotos y que cobraba ahora sentido: “Hay que luchar hasta el final”.

Tras realizar los trámites administrativos y decorar el vehículo, vino la verificación inicial. Realizadas estas tareas se desplazaron hasta la madrileña Plaza de Colón, lugar de la salida protocolaria del rally. Partían por delante de pilotos de reconocido nivel como Pepe López, Surhayen Pernía o Félix da Costa. En la primera jornada no había tramos cronometrados y una vez pesado el coche con el depósito lleno de combustible fue a dormir en el parque cerrado.

El segundo día arrancaba el rally con el primer tramo cronometrado, con nervios en Cáceres y Cristóbal, que les jugaron una mala pasada como errar en el cálculo de las velocidades para penalizar muchos puntos, hasta 953,8, de modo que se colocaban en el fondo de la clasificación de la regularidad.

Mejoró la cosa en el segundo de los tramos y ya con la lección aprendida finalizaban cuartos. Después, salvo un sexto puesto, no se bajaron de posiciones de podio, con dos terceros, dos segundos, incluso un primero en el séptimo tramo. Concluían la segunda jornada con 1.125 puntos.

El tercer día les tenía preparada una sorpresa en la clasificación final. Los 4,4 litros de consumo registrados en su Ford Kuga FHEV durante los 301 kilómetros del Eco Rally eran una excelente media que había que comparar con la de sus contrarios. La cuestión es que se imponían en la clasificación de eficiencia con 19,13 puntos, sacando 3,93 puntos a las vencedoras del rally, hecho que supuso ascender a la tercera plaza definitiva para alegría de Luis Carlos Cáceres y Antonio Cristóbal.

Cuando uno piensa en un rally siempre le viene a la cabeza los tramos cerrados en los que los pilotos apuran cada curva para conseguir los mejores tiempos. Está claro que la regularidad es completamente diferente, en donde se exige un gran trabajo durante la zona cronometrada tanto al piloto como, sobre todo, al copiloto, al que tengo que agradecer gran parte de este gran resultado. Y que no se me olvide, ojo con estos rallyes porque crean adicción”, concluye Cáceres respecto a su primera experiencia como piloto.