Carlos Soria tras descubrir la placa de inauguración del Pabellón Polideportivo que lleva su nombre

Ángel G. Alameda / La última semana ha sido, probablemente, una de las más emocionantes y simbólicas en la vida de Carlos Soria, el alpinista abulense que, a sus 86 años, continúa demostrando que el tiempo puede ser un aliado cuando se vive con pasión, constancia y una inagotable ilusión por seguir subiendo, literal y metafóricamente. En apenas unos días, Soria ha recibido dos de los reconocimientos más prestigiosos del deporte español y ha inaugurado en Ávila el pabellón deportivo que ya lleva su nombre. Una suma de homenajes que dibuja con nitidez lo que ha sido y sigue siendo su figura: resiliencia, inspiración y leyenda viva del alpinismo mundial.

Premio a una filosofía de vida: Valores a la Resiliencia Deportiva

La semana comenzó con una ovación cerrada en la Gala Valores de SPORT, donde Carlos Soria recibió el Premio Valores a la Resiliencia Deportiva. No era un galardón más, sino un reconocimiento a una forma de entender la vida y el deporte. A sus 86 años, Soria ha demostrado, expedición tras expedición, que la edad no es un límite sino un compañero de viaje.

Con doce ochomiles coronados —la mayoría después de los 60—, su figura destaca no solo por sus gestas, sino por su forma de afrontarlas: con prudencia, serenidad, respeto a la montaña y una energía juvenil que desconcierta a quienes lo rodean. “No quería un récord, sino celebrar el cincuentenario del primer 8.000 conquistado por los españoles”, recordó durante la gala, subrayando que su escalada al Manaslu en 2024 fue un homenaje más que un desafío personal.

El jurado ensalzó su capacidad para sobreponerse a los obstáculos —incluida la grave lesión en el Dhaulagiri en 2023— y su ejemplo para las nuevas generaciones. Para Soria, la clave es sencilla: “Hago lo que me gusta y tengo ganas de seguir viviendo”.

MARCA Leyenda: la cumbre de una carrera irrepetible

Pocos días después, el alpinista volvía a acaparar los focos, esta vez en el Casino de Madrid, donde recibió el prestigioso galardón MARCA Leyenda, convirtiéndose en el deportista más veterano en obtenerlo.

La ceremonia dejó una de las imágenes más emotivas de la gala: Soria, con la voz quebrada, conteniendo las lágrimas mientras Iker Casillas se ponía en pie y arrastraba al resto del salón en una ovación unánime. Entre los asistentes, estrellas del deporte mundial como Rafa Nadal, Marc Márquez, Carolina Marín, Jan Oblak o Teresa Perales, todos rendidos ante un hombre cuya trayectoria se ha convertido en patrimonio del deporte español.

Soria lo explicó con una naturalidad desarmante: “Llevo 72 años subiendo montañas. Quizá este año me he pasado… Pero la montaña siempre me ha respetado porque he tomado decisiones priorizando la seguridad”.

Su reciente ascenso al Manaslu (8.163 m) a los 86 años y 7 meses no solo rompió récords internacionales, sino que puso el broche a un proyecto personal que financió de su propio bolsillo tras perder el apoyo de patrocinadores. “Perdí seis kilos y me costó 70.000 euros, pero ha sido fantástico”, confesó sin dramatismos.

Ávila abraza a su leyenda: inaugurado el Pabellón Carlos Soria

El cierre perfecto a esta semana inolvidable llegaba en su ciudad natal, Ávila, donde se inauguró oficialmente el Pabellón Carlos Soria. Un equipamiento deportivo de más de 2.000 metros cuadrados, construido con una inversión municipal superior a 2,3 millones de euros, que dará servicio tanto al CEIP Arturo Duperier como a clubes y deportistas abulenses.

Soria, visiblemente emocionado, repasó sus recuerdos de infancia en la ciudad, sus vínculos familiares y lo que supone para él que un lugar donde los niños aprenden y juegan lleve su nombre: “Es la idea más maravillosa del mundo. Hay que ejercitar tanto el cerebro como el cuerpo, y este pabellón hará que salgan niños muy bien preparados. Estoy súper emocionado y agradecido”.

El alcalde, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, destacó que el montañero ha llevado el nombre de Ávila “a las cumbres más altas del planeta” y subrayó que su trayectoria representa valores universales: esfuerzo, humildad, sencillez, ilusión y superación.

Más premios para Soria

En estos días se le acumulan los reconocimientos a Carlos Sastre. Ayer por la tarde y debido a otro compromiso en Madrid no pudo asistir a la entrega del premio que le había otorgado la Unión General de Trabajadores de Ávila durante las XX Distinciones Pablo Iglesias que le reconocían individualmente con carácter individual por ser un símbolo de “superación y perseverancia” y al que la edad no le ha impedido alcanzar grandes metas deportivas.

El veterano alpinista recibirá hoy mismo en Caixa Forum Madrid el X Premio Eulen-Selen al liderazgo de las personas mayores como ejemplo de una villa llena de lucha e ilusión.

Soria siempre dice que se considera “un privilegiado”, pero lo cierto es que su vida es la prueba de que la pasión sostenida en el tiempo multiplica las posibilidades, incluso cuando la mayoría considera que el reloj corre en contra. 

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