@deportesavila / Hay noticias que trastocan los planes de toda una temporada, y la caída de Rubén Peña es, sin duda, una de ellas. El polivalente jugador abulense del Club Deportivo Leganés, que portaba el brazalete de capitán el pasado sábado ante la Cultural Leonesa (1-1), tuvo que retirarse del terreno de juego en la primera mitad tras sentir un pinchazo en los isquiotibiales de su pierna derecha.
Esta nueva dolencia muscular no es solo un contratiempo físico para el futbolista, sino un problema estructural para un Leganés que respira al ritmo que marca el de Ávila.
Un historial que invita a la prudencia
A falta de un parte médico oficial, la lógica y los precedentes dictan un periodo de baja de entre 10 y 20 días, aunque el entorno del club teme que el plazo se alargue. No es la primera vez que Peña visita la enfermería este curso. La primera lesión de la temporada se produjo tras jugar en León, estando un mes fuera. La segunda tuvo lugar el 22 de noviembre ante el Almería, no regresando hasta el 4 de enero. Estuvo mes y medio de baja. Y ahora, en febrero, ha llegado la tercera.
La baja del abulense reabre un debate que el club intentó cerrar en el mercado invernal. La ironía del destino ha querido que esta lesión llegue apenas semanas después de que el club decidiera frenar el fichaje de un lateral derecho. El director deportivo, Andrés Pardo, admitió este mes que hubo contactos avanzados con Clement Michelin (entonces en el Racing, ahora en el Valladolid), pero se descartó la operación al ver a Peña y Figueredo recuperados.
La negativa de Figueredo, el recambio natural de Peña, a salir del club también pesó en la decisión final de no reforzar esa parcela, confiando en que la salud respetaría al capitán abulense. Ahora, con Peña nuevamente en el dique seco, el Leganés se ve obligado a mirar hacia su cantera para taponar un boquete que amenaza con desestabilizar el flanco derecho del equipo en el tramo decisivo del campeonato. Los jugadores del Leganés B Leiva y Lucas Macazaga -internacional por Bolivia- parecen ser los posibles sustitutos del abulense.






