@deportesavila / La Federación Hípica de Castilla y León ha entregado la distinción especial de su XXV Gala del Deporte Hípico «a la Yeguada Arroyomonte de Castilla y León, en reconocimiento a su aportación al deporte hípico con la cria de sus caballos PRE y sus continuos éxitos obtenidos anualmente en la disciplina de Doma Clásica en el Campeonato del Mundo de SICAB y en el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes (Holanda)».

Durante la celebración de la gala, el presidente de la FHCYL, Juan Useros, hizó un hincapié en la importancia del trabajo de los ganaderos, a los que han incluido por primera vez en sus reconocimientos.«Os emplazo para el año que viene en la Gala Hípica dediquemos un capítulo muy especial de reconocimiento a nuestros ganaderos que no cabe duda de que sin su labor no exisitríamos». En ello coincidió la directora general de deportes de la Junta de Castilla y León, María Perrino Peña.

La FHCYL otorga este premio por primera vez a una yeguada. Como reflejó durante la gala el responsable de comunicación de la FHCYL Santiago de Garnica, «este premio es importante porque es un premio en equipo a una yeguada que en estos tiempos que se habla tanto de la España vacía, el caballo puede representar un papel mucho más importante de lo que desgraciadamente los responsables políticos muchas veces piensan. El caballo crea muchos puestos de trabajo en esa España vacía, en ese ambiente rural».

«Cuando se puso en marcha el Centro Ecuestre de Castilla y León (CECYL), la idea era que sirviera de motor al desarrollo de un sector, jinetes, criadores, profesores, turismo ecuestre que es muy importante. El deporte hipico, el caballo, es un arma que lucha contra la despoblación de la que podemos sentirnos orgullosos para que llegue a los responsables politicos. Esa faceta del caballo nunca se nos puede olvidar. Es una aficion, una pasion, pero también un sector economico que tenemos que defender y no debemos olvidar. Por eso, hoy es muy importante este premio a la Yeguada Arroyomonte porque es un premio a quienes trabajan, se sacrifican y luchan porque no exista esa Espñaa vacía y se llene de caballos y de personas que viven sienten trabjan y sobre todo aman al caballo», señalaba Garnica