A. Goal / La pretemporada del Real Ávila ha abierto un nuevo capítulo en la historia del club, marcado por un relevo en el banquillo y la dirección deportiva tras dos años de éxitos. Con Marc García y Nacho Tante al frente, el desafío es mayúsculo: no solo mantener el nivel, sino, si es posible, superarlo.
El equipo ha sufrido la baja de piezas clave, como el portero Álvaro, el lateral Alpha o el goleador Mario Rivas. Sin embargo, el Real Ávila ha demostrado en los primeros amistosos que la reconstrucción va por buen camino. A pesar de los resultados (dos derrotas y un empate), las sensaciones en el terreno de juego han sido positivas. El equipo ha competido de tú a tú contra rivales de superior categoría como el Talavera y el Unionistas, e incluso mereció la victoria contra el Fuenlabrada, también de Segunda Federación. Esto sugiere que las nuevas incorporaciones han encajado bien con los veteranos del plantel.
La mezcla de juventud y experiencia parece ser la fórmula mágica. Futbolistas como Óscar, Urbina, Sebas Lauture, Runny o Gonzalo Serrano se han integrado sin problemas al lado de pilares como Carlos Pascual, Álex Moreno y Vitolo. Se espera que los nuevos fichajes y jugadores que ya estaban como Sissé, Babacar, Pedro Luz y Basirou, junto a veteranos como Doumbia y Fer Díaz, ganen protagonismo esta temporada, elevando el nivel competitivo del equipo. El reto personal de cada jugador por hacerse un hueco en el once titular será un motor de rendimiento para el grupo.
La nueva temporada en la cuarta categoría del fútbol español se presenta como un desafío formidable. El Real Ávila se enfrentará a equipos con un pasado en el fútbol profesional, como Numancia y Langreo, y filiales de renombre como el Fabril o el Real Valladolid Promesas. La competición no dará tregua y cada partido será una batalla. Equipos como el eterno rival, Gimnástica Segoviana, Coruxo y Marino de Luanco, así como los recién ascendidos, lucharán por objetivos contrapuestos, desde el ascenso hasta la permanencia.
El Real Ávila tiene la obligación de competir por el ascenso por segundo año consecutivo, lo que sería un reflejo del crecimiento deportivo que ha experimentado. Este avance debe ir de la mano con mejoras en la organización e infraestructura del club. La afición sueña con un estadio a la altura de las ambiciones del equipo, ya sea mediante la renovación del actual o la construcción de uno nuevo. El apoyo de las instituciones y los patrocinadores será fundamental para consolidar este proyecto y seguir escalando peldaños. El 7 de septiembre, cuando arranque la liga, comenzaremos a ver si el Real Ávila es capaz de mantener y superar su senda de éxitos.






