@deportesavila / Un día después de presentarse como nuevo jugador del Colegios Diocesanos, mediante una carta difundida por las redes sociales, se ha despedido de su anterior club, el Real Ávila, al que, no obstante, seguirá vinculado como entrenador de su cantera.

El central indica que pone “un punto y aparte con el club de mi ciudad, que me ha visto crecer desde los cinco hasta los veintidós años. Once temporadas en su cantera, lo cual es todo un privilegio, y tres temporadas siendo miembro de su primer equipo, todo un orgullo para cualquier canterano”. Al Real Ávila le desea “todos los éxitos del mundo, pues como encarnado y abulense, me alegraré siempre”.

Oli reconoce que ha sido difícil tomar esta decisión, “pero creo que lo mejor es separar nuestros caminos por ahora”. “Mi salida no se debe a la falta de sentimiento” sino “que es el momento de buscar oportunidades en otro club”, indica, añadiendo de la ilusión que tiene por comenzar una nueva etapa “y seguir disfrutando del fútbol”.

En el capítulo de agradecimientos el central destaca a una persona sobre las demás, el utillero del Real Ávila, ‘Maño’, al que califica como “súper hombre”. “No sé que sería de él sin el club, pero si sé lo que sería del club sin él”, señala. No se olvida del malogrado ‘Joze’ a quien recuerda “con ternura” y echa mucho de menos.

También da las gracias a sus compañeros y a los entrenadores y sus respectivos cuerpos técnicos, como Borja Jiménez -que le dio la oportunidad de debutar en Tercera-, César Jiménez, Miguel Ángel Miñambres y Jonathan Prado. A la afición encarnada la agradece “el respeto y cariño que me habéis dado siempre”, no descartando volverse a encontrar con ella.

Por su parte, el Real Ávila ha emitido un comunicado donde afirma que la decisión de la salida de Oli ha sido “de mutuo acuerdo entre jugador y club”. Muestra su agradecimiento por los servicios prestados, defendiendo “nuestros colores, los del equipo de su ciudad”, al mismo tiempo que destaca del jugador “su excepcional actitud y profesionalidad a lo largo de todos estos años tanto dentro como fuera del campo”. Desea al defensa “la mayor de las suertes en su futuro profesional y personal”, dejándole “abierta la puerta del Adolfo Suárez, la que siempre será su casa y en la que seguirá como entrenador de cantera”.