A. Goal / Juan Carlos Contreras ‘Juankar’, capitán y figura emblemática de la Cultural Deportiva Cebrereña, ha anunciado su retirada del club en un emotivo comunicado que ha compartido con la afición y la gran familia verdiblanca. Tras una década de dedicación y pasión, Contreras cierra una etapa que, según sus propias palabras, le ha marcado profundamente.
«Nunca pensé que llegaría este momento, pero hoy es un día triste para mí«, comienza el comunicado, donde Juankar expresa los sentimientos encontrados al despedirse de un club que ha sido mucho más que un equipo para él. Su vínculo con Cebreros comenzó en 2010, cuando con tan solo 19 años pisó por primera vez «El Mancho». Desde entonces, «Cebreros engancha«, y tanto es así que el jugador ha formado su vida en el pueblo, casándose y formando una familia.
En su despedida, Juankar ha querido dar las gracias a todos los que hacen posible el sueño del club, desde los trabajadores hasta los que ya no están, por su incansable labor. También ha tenido palabras de agradecimiento para la afición, por su aliento incondicional tanto en los momentos de alegría como en los más difíciles.
Especialmente emotivas han sido sus palabras para sus compañeros, con quienes ha sido «un honor competir y defender este escudo«, forjando amistades que, asegura, no hubiera conocido de otra manera. También ha dedicado un apartado especial a «Garci», a quien describe como «el mayor culpable de que todo esto haya sido y sea lo que es ahora mismo, una FAMILIA«. De él ha aprendido tanto en lo futbolístico como en lo personal, recordándole su frase: «El fútbol es lo más importante, de lo menos importante«. Juankar lo describe como «un auténtico líder, un padre para muchos de nosotros y un maestro con un corazón enorme«.
Finalmente, el jugador ha extendido su agradecimiento a toda su familia: sus padres, hermanos, hermanas y, por supuesto, su mujer, quienes le han acompañado y apoyado desde sus inicios. Junakar pasa el testigo a su hermano Raúl, deseándole que disfrute del deporte tanto como él, y esperando que algún día sus hijos puedan vivir experiencias y recuerdos similares.
«Esto no es un adiós, seguiré siendo un cebrereño más desde la grada, apoyando al equipo que me ha dado tanto«, concluye Juankar, dejando claro que su corazón verdiblanco seguirá latiendo con fuerza por la Cebrereña.






