Ángel G. Alameda / La Voz del Pueblo, uno de los varios periódicos que existieron en la ciudad de Ávila en el primer tercio del pasado siglo, recogió en 1930 una de las primeras crónicas futbolísticas conservadas del Real Ávila, cuando el equipo abulense aún daba sus primeros pasos tras su fundación siete años antes, en un duelo frente al Deportivo Luises que terminó sin goles, con un trofeo en juego que no se llevó ninguno de los dos contendientes.
La pieza, firmada por ‘Área’ y publicada el 11 de agosto de 1930, ofrece un retrato tan vivo como irónico de aquel partido disputado en Ávila. El cronista subraya desde el inicio el mal estado del terreno y el compromiso de los jugadores por ofrecer buen fútbol, aunque pronto deja claro que aquella promesa quedó en nada: “las palabras han quedado por el sucio suelo del campo de juego”.
Un árbitro muy cuestionado
Uno de los grandes protagonistas de la crónica fue el colegiado Isasa, cuya actuación fue duramente criticada por el cronosta. El texto le acusa de “hacerlo peor que mal” y de cometer “los errores más garrafales que se conocen en árbitros”, en una muestra de que las polémicas arbitrales no son exclusivas del fútbol actual.
El Real Ávila llevó cierto dominio en la primera parte, con Perico como referencia ofensiva, aunque siempre frenado por la defensa rival, formada por Pachón y Santos. También se recuerda una jugada polémica en la que el árbitro no señaló dos penaltis a favor de los Luises, además de un duro lance sobre el extremo derecho Pepe, que acabó con “la fachada averiada”.
Bronca segunda parte
Tras el descanso, la tensión aumentó y la crónica describe el juego como una auténtica “danza de las patadas”, con entradas duras y constantes interrupciones. El árbitro volvió a ocupar el foco al señalar un penalti a favor del Ávila que, según el cronista, “no era penalty”. La pena máxima fue lanzada por Pina, pero salió fuera.
En los minutos finales, el Real Ávila apretó con todo y encerró al Deportivo Luises, aunque sin lograr abrir el marcador. La crónica concluye con una imagen gráfica del acoso final y con otra protesta al colegiado por no ver una mano clara de Aurelio tras un córner. El resultado final fue un 0-0 que dejó a todos con mal sabor de boca.
Aquella pieza periodística, escrita hace casi un siglo, refleja no solo la pasión por el fútbol que ya existía en la ciudad, sino también la viveza y el tono literario con que se narraban entonces los partidos del Real Ávila.



