Mª Teresa Martínez / Este sábado, a partir de las 16:00 horas, la Casa Social Católica tiene una de sus últimas citas ante su afición, recibiendo en El Seminario 1 a la Arandina. Será el partido más importante para las chicas que entrena Jesús Estévez, no por lo que esté en juego, sino porque va a ser el momento de celebrar ante su afición el brillante ascenso a liga nacional conseguido la pasada semana en Zamora, donde a falta de cinco jornadas se proclamaba campeón de la Primera Regional Femenina.

Aunque ya está todo hecho en la temporada y el duelo no tiene transcendencia en la clasificación, la victoria ante las burgalesas forma parte del siguiente objetivo de las abulenses que no es otro que terminar con pleno de triunfos y superando la cifra de los cien goles materializados, algo que se podría alcanzar frente a la Arandina, siempre y cuando las verdinegras anoten media docena de tantos.
El conjunto visitante ocupa la octava posición con 8 victorias, 3 empates y 7 derrotas. En la primera vuelta cayó derrotado en Aranda de Duero ante la Casa Social por 0 a 2. No por ello va a ser un rival fácil, ya que llegará completamente lanzado al no haber perdido en la segunda vuelta, sumando cuatro triunfos y dos empates, fruto de una buena racha de juego y resultados. Sería muy negativo que las locales creyeran que el partido está ganado de antemano porque las arandinas tratarán de terminar en la posición más alta posible.
El caso es que mañana es una buena oportunidad para que los incondicionales de la Casa Social se vuelquen con el equipo y feliciten a las jugadoras por el retorno a la categoría superior. Después, únicamente restarán dos jornadas en casa.