Comida rojiblanca en Valdeolivas
Dirigentes, cuerpo técnico y primera plantilla del Atlético de Madrid decidieron reforzar lazos en un momento de la temporada especialmente sensible. A Europa se llegará desde Valdeolivas, provincia de Ávila. Porque allí, en la finca familiar del consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, se juntaron las fuerzas vivas del conjunto colchonero para conjurarse en el objetivo de alcanzar el mínimo exigido, el máximo razonable a estas alturas de temporada a tenor de la situación clasificatoria del equipo.

La fórmula ya le salió bien al Atlético antes del choque frente al Real Zaragoza, en el que los protagonistas compartieron un pequeño ágape con la plantilla en el Vicente Calderón. En el día de ayer, los jugadores pudieron conocer de primera mano la finca del máximo accionista. Tras la comida, los futbolistas y el cuerpo técnico presenciaron, en la plaza de toros de la finca, una capea. El matador de toros Luis Miguel Encabo fue el encargado de deleitar a los presentes con su arte; especialmente al canterano Alberto Perea, de familia relacionada con la tauromaquia. Su padre fue matador de toros y su hermano es banderillero.
La comida estuvo presidida por Miguel Ángel Gil Marín y contó con la presencia de miembros de la directiva como Antonio Alonso, Lázaro Albarracín, Clemente Villaverde o Miguel Pérez; así como con el director deportivo, Jesús García Pitarch.