El primer gol del Deportivo Fabril, marcado por Bipanda

Ángel G. Alameda / No hubo épica, ni milagro, ni siquiera el consuelo del orgullo. El Real Ávila puso punto final a su temporada de la peor manera posible, encajando una humillante goleada (0-4) ante un Deportivo Fabril que, ya coronado campeón y sin nada en juego, desnudó todas las carencias de un equipo encarnado que se ha desplomado en el momento de la verdad. La derrota, sumada a los triunfos del Coruxo sobre la Segoviana y del Numancia ante el Marino de Luanco, certifica el adiós definitivo a un playoff que el Ávila ha regalado tras perder cuatro de sus últimos cinco compromisos.

El festival del desacierto

Aitor Martínez agitó el árbol con novedades en el once. Regresaban Markel y Javi Grillo, cumplida su sanción, dando entrada a Dani Sánchez en el lateral derecho y desplazando a Urbina al izquierdo por el lesionado Fer Díaz. Carlos Pérez se iba al extremo derecho, mientras que Adri Carrión volvía a ser el gran ausente en los esquemas del técnico. Pese al marcador final, el Ávila tuvo el partido donde quería en el inicio. Sin embargo, lo que se vivió en el Adolfo Suárez fue un manual de cómo no definir en el fútbol.

Carlos Pascual y Markel Ruiz ante un jugador del Fabril

Runy tuvo la primera en un mano a mano que estrelló en el cuerpo del portero Álex Marqués. Poco después, Gonzalo Serrano mandaba un balón al travesaño tras un gran pase de Javi Grillo. El Ávila perdonaba y el fútbol, que no entiende de justicia sino de goles, empezó a cobrarse la factura. En el minuto 20, sin apenas haber asomado por el área local, Dipanda hacía el 0-1 tras un centro de Fabi ante la pasividad de la zaga abulense.

La reacción pudo llegar antes del descanso, pero Javi Grillo protagonizó el error de la tarde al mandar a las nubes un balón en la misma línea de gol con la portería vacía. El desatino era total.

Sentencia y hundimiento tras el descanso

En la segunda mitad, el guion fue un calco cruel. El Ávila generaba, pero fallaba lo infalible: cabezazos errados, centros de Runy que se paseaban por el área sin rematador y un Álex Marqués que se agigantaba ante cada intento local.

La entrada de Diego Lorenzo y Prince, recibidos entre pitos por una afición ya caldeada, no solo no mejoró el panorama, sino que precedió al colapso definitivo. El Fabril, con una efectividad quirúrgica, olió la sangre. Fabi hizo el segundo en el 65 y, poco después, Nájera desató la tormenta. Primero con un zapatazo a la escuadra defendida por Óscar López y, minutos más tarde, aprovechando un balón suelto para firmar el cuarto y definitivo.

Vitolo y Álvaro Fraga

Los cambios finales de Aitor Martínez, dando entrada tarde a Adri Carrión y Álex Moreno, fueron parches para un barco que ya estaba en el fondo del mar. El pitido final dejó una sensación de vacío inmenso en una grada que vio cómo su equipo era incapaz de anotar ni el gol del honor «aunque se las pusieran como a Fernando VII«.

Una quimera llamada ascenso

El Real Ávila cierra la liga en séptima posición con 50 puntos. Los números de la «era Aitor Martínez» son preocupantes: 25 goles encajados (casi la mitad del total de la temporada) en apenas unos meses, con goleadas sonrojantes como el 7-2 ante el Valladolid Promesas o este 0-4 final.

El objetivo del ascenso ha resultado ser una quimera para un grupo que se ha desinflado en el tramo decisivo. Como único y magro consuelo, el club asegura su presencia en la próxima Copa del Rey, el torneo que al menos garantiza taquillas ilusionantes para la propiedad del club, aunque hoy la afición encarnada solo siente el frío de una oportunidad perdida.

FICHA TÉCNICA
Real Ávila: Óscar López; Dani Sánchez (Prince 64’), Carlos Pascual, Jesús del Amo, Urbina; Markel (Álex Moreno 74’); Carlos Pérez, Javi Grillo (Diego Lorenzo 64’), Runy (Adri Carrión 74’); y Gonzálo Serrano (Diego López 84’).
Deportivo Fabril: Álex Marqués, Pablo García (Dani Estévez 72’), Vilela, Malick (Samu 58’), Iker Vidal, Papa Niang (Nájera 58’), Enrique, Fabi, Mané, Álvaro Fraga (Mario Hermo 72’) y Dipanda (Íker Gil 78’).
Goles: 0-1 Dipanda (33’), 0-2 Fabi (68’), 0-3 Nájera (71’) y 0-4 Nájera (80’).
Árbitro: Carlos Fernández Buergo (Asturias), asistido en las bandas por Javier Mier Rodríguez e Iván Blanco Rodríguez.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo cuarta y última jornada del Grupo 1 de Segunda Federación, disputado en el Estadio Adolfo Suárez. En el transcurso del partido una parte de la tribuna cubierta llamó a los jugadores del Real Ávila mercenarios, calificativo que fue recriminada por otro sector de la afición, produciéndose un momento de tensión que desapareció con la intervención de la Policía Nacional mediante la detención de algunos aficionados que habían proferido el epíteto.
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