@deportesavila / El mundo de la montaña abulense está de luto. Ángel Rituerto Marrupe, escalador y montañero de Arenas de San Pedro, ha fallecido tras una larga vida estrechamente vinculada a la Sierra de Gredos, a la que dedicó más de medio siglo de exploraciones, aperturas de vías, divulgación y transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones. Cantero de profesión y alpinista de vocación, su nombre está inscrito para siempre en la historia de la escalada española y en el alma montañera del Valle del Tiétar.

Fundador del Grupo Gredos de Montaña

La trayectoria de Ángel Rituerto es inseparable de la historia del Grupo Gredos de Montaña, club fundado en Arenas de San Pedro en el verano de 1969. Rituerto fue uno de sus nueve fundadores, junto a Purificación Cilla Ortega, Tomás Mesón Rodríguez, Apolonio Farraces Muñoz, Manuel Burgos Noya, Jesús Enríquez Pérez, José Manuel Peribáñez Rodríguez, Sebastián Alegría Tiemblo y Víctor Rodríguez-Morcón Camacho. El club nació de un grupo de aficionados que practicaba montañismo y escalada con la vocación de conocer y recorrer los riscos de Gredos e integrarse en el movimiento federativo de la época, y desde sus primeros días contó con Rituerto como uno de sus pilares fundamentales.

Pionero en los Galayos y en los Riscos de Villarejo

La actividad exploradora de Rituerto quedó especialmente vinculada a los Galayos, uno de los conjuntos graníticos más importantes de la escalada clásica española, pero se extendió también por sectores de Gredos que en los años sesenta y setenta apenas habían comenzado a ser explorados con criterios deportivos.

En la primavera de 1976, Rituerto y Juan Andrés Feliú protagonizaron una de las primeras incursiones documentadas con intención aperturista en los Riscos de Villarejo, escalando una pequeña torre bajo la Torre de Villarejo a la que bautizaron como Punta Primavera. Una acción que marcaría el inicio de una escuela que crecería notablemente en los años siguientes.

Dos años después, el 2 de julio de 1978, Rituerto y Tomás Mesón completaron la primera travesía conocida de la cresta de La Catedral, una de las páginas más destacadas de la historia de la escalada en Gredos. Y el 18 de febrero de 1990, junto a Luis F. Cajal, Pedro Rodríguez, Faustino García y Raúl Santacruz, realizó la primera ascensión invernal documentada de esa misma cresta, añadiendo otro hito a una trayectoria plagada de primeras ascensiones y exploraciones pioneras.

Su actividad aperturista no se detuvo con los años. En 2014, décadas después de sus primeras exploraciones, participó junto a David de Esteban Resino y Samuel Jiménez Jiménez en la primera ascensión de las Agujas de Cabreros de Candeleda, una prueba palpable de que su espíritu explorador se mantuvo vivo hasta bien entrado el siglo XXI.

Cien ascensiones al Torreón de los Galayos

Uno de los datos que mejor define la relación de Ángel Rituerto con los Galayos llegó en 2015, cuando alcanzó su ascensión número 100 al Torreón, una de las cumbres más emblemáticas y exigentes del conjunto granítico. La revista Peñalara le dedicó entonces un amplio espacio, presentándolo como un alpinista veterano, activo y profundamente conocedor de la historia montañera de Gredos. Cien veces al mismo techo, cada una de ellas con el mismo respeto y la misma pasión que la primera.

Maestro de escaladores

La dimensión humana de Rituerto trasciende su propia actividad en la roca. En 2013, cuando el joven escalador Pablo Vázquez Cobos, con apenas 19 años, se convirtió en el primer escalador del Valle del Tiétar en completar una vía de grado 8a, señaló a Rituerto como la persona que le había introducido en la escalada y como su maestro en los comienzos. Un testimonio que resume la otra gran faceta de este montañero: la de transmisor de conocimientos y formador de nuevas generaciones en una comunidad relativamente pequeña pero con una tradición escaladora muy arraigada.

Rituerto formó parte de la generación que exploró paredes, registró itinerarios y consolidó una cultura montañera local, pero convivió después con escaladores formados en técnicas, materiales y grados deportivos muy distintos a los de sus comienzos, adaptándose siempre con la humildad que le caracterizó.

Su papel en la comunidad escaladora continuó hasta el final. En septiembre de 2025, fue uno de los veteranos convocados en un encuentro para buscar criterios compartidos sobre equipamiento y conservación del carácter de la escalada en los Galayos, reuniendo a distintas generaciones de escaladores, aperturistas, guías y miembros del Grupo Gredos en un debate sobre cómo compatibilizar seguridad, historia y respeto a la esencia de las vías clásicas.

Divulgador y escritor de montaña

Rituerto desarrolló también una importante faceta divulgadora. Su nombre aparece en publicaciones especializadas y bibliografías de montaña como autor de trabajos vinculados a Gredos, entre ellos ‘Soy de mi pueblo el paisaje’, publicado en Arenas de San Pedro en 1986, y un trabajo posterior dedicado a recorridos de escalada de la Sierra de Gredos. También publicó relatos de viajes y expediciones en revistas montañeras de referencia.

En 2021 participó con José María Martín Maíz en las Jornadas de Montañeros Abulenses con ‘Atlas 80’, una proyección dedicada a una expedición realizada por montañeros abulenses a la cordillera norteafricana durante la década de 1980. Y en febrero de 2025 protagonizó en Arenas de San Pedro la proyección solidaria ‘Gredos y nosotros’, centrada en su experiencia montañera. Un año después, en febrero de 2026, figuraba como organizador de otra iniciativa solidaria: la conferencia y proyección ‘El Himalaya de ayer y de hoy’, impartida por el alpinista Jerónimo López y destinada a recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer.

Reconocimientos a una vida dedicada a la montaña

Una trayectoria de más de medio siglo mereció el reconocimiento de la comunidad montañera en los últimos años. En octubre de 2018 recibió el Premio Galayos Superación en los Premios de Montaña Nogal del Barranco celebrados en Guisando. En noviembre de 2023, la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León le concedió un Premio a la Trayectoria durante la Gala de los Deportes de Montaña de Castilla y León, reconociendo una larga vida dedicada a la montaña y su participación en aperturas y escaladas tanto en Gredos como en otros macizos españoles y extranjeros.

El último de sus reconocimientos llegó en noviembre de 2025, cuando durante una jornada de hermanamiento entre el Grupo Gredos de Montaña y la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, Rituerto fue nombrado socio de honor junto con otros integrantes de la primera junta directiva del club que él mismo había ayudado a fundar más de medio siglo antes.

Ángel Rituerto Marrupe deja tras de sí un legado inmenso: vías abiertas en granito, cumbres conquistadas, montañeros formados, páginas escritas y una manera de entender la montaña —con rigor, humildad y pasión— que sus discípulos se encargarán de mantener viva en las paredes de los Galayos y en los riscos de la Sierra de Gredos.

Descansa en paz, Ángel. La montaña te recuerda.

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