Ángel G. Alameda / El veterano alpinista abulense Carlos Soria y su equipo ya se encuentran en el campo base del Manaslu (Himalaya, Nepal) tras superar una llegada marcada por la emoción y las dificultades meteorológicas.
La expedición partió en helicóptero desde Kathmandú rumbo a Samagaón, localidad de acceso a la montaña. A los mandos se encontraba la capitán Priya Adhikar, la primera y única mujer piloto de helicóptero en Nepal, con quien Soria ya había compartido experiencias en el Dhaulagiri. Sin embargo, las inestables condiciones atmosféricas obligaron a aterrizar de emergencia en la aldea de Lhi, donde pasaron la noche antes de completar el trayecto a Sama.
Reencuentros llenos de emoción
La llegada a Samagaón estuvo marcada por el calor humano y los recuerdos. Allí esperaba el profesor Phurbu, con quien Soria mantiene una estrecha relación desde hace años gracias a la colaboración con la escuela local. También les recibió el lama Phenol Karma, hijo de Lopen Ghurmey Lama, con quien el alpinista abulense compartió momentos en sus primeras expediciones. En la capilla del pueblo aún se conserva una fotografía del equipo del Manaslu de 1975, una imagen que devolvió lágrimas y recuerdos al montañero español.
“Después de cincuenta años no hemos regresado al Manaslu solo para realizar una actividad deportiva. Revivir los valores humanos de todo lo que he vivido aquí es lo más importante de este viaje”, confesó emocionado Soria.
Camino al campo base
Tras una dura jornada de más de mil metros de desnivel positivo, el equipo alcanzó el campo base, desde donde afrontarán la ascensión a la montaña. El alpinista destaca que, más allá de las pendientes, lo más difícil fue superar las complicaciones y retrasos previos al viaje.
“Ahora solo dependemos de nuestras piernas y experiencia para disfrutar lo máximo de esta bella ascensión”, señaló desde el corazón del Himalaya.






