Ángel G. Alameda / El Real Ávila firmó en los anexos del José Zorrilla una de las páginas más negras de su historia, encajando una vergonzosa goleada (7-2) ante el Real Valladolid Promesas en el debut de Aitor Martínez como entrenador encarnado. Un partido que pasó del dominio, el control y la ilusión en la primera mitad, al desastre absoluto tras el descanso, con un equipo sin alma, sin orden y sin capacidad de reacción.
Y lo más doloroso es que nada hacía presagiar semejante naufragio. El Real Ávila completó una buena primera parte, siendo superior a su rival, presionando arriba, dominando el balón y llegando con peligro. Tanto fue así que se adelantó en el marcador con el primer gol de Javi Grillo como jugador encarnado, premio merecido a un tramo inicial serio y bien ejecutado.
El inicio del encuentro ya mostró a un Real Ávila ambicioso. Antes de cumplirse el minuto tres, los visitantes reclamaron un penalti por mano de Cebra tras un remate de Carlos Pérez, acción que el colegiado no consideró punible. El equipo de Aitor Martínez salió con decisión, especialmente por la banda derecha, donde Adri Carrión fue un quebradero de cabeza constante, forzando saques de esquina y situaciones de peligro.
En el minuto 8, un disparo de Runy obligó al Promesas a conceder córner y, tras su ejecución, Carlos Pérez estuvo muy cerca de marcar de cabeza, enviando el balón rozando el larguero. El Valladolid apenas inquietaba, salvo por un disparo lejano de Alin que se marchó alto.
El premio al buen hacer visitante llegó con el 0-1, en una jugada bien trenzada entre Carlos Pérez y Adri Carrión, prolongada por Gonzalo Serrano, que se movió con inteligencia entre defensores para asistir a Javi Grillo, quien definió a la escuadra. El Real Ávila mandaba con justicia.
El gol del empate lo cambió todo
Pudo igualar de inmediato el Promesas en una acción de César Porres, pero Carlos Pascual evitó el gol bajo palos cuando el balón ya se colaba. Y cuando el descanso parecía cercano, llegó el primer golpe psicológico. En el tiempo añadido, un grave error defensivo, con los jugadores más pendientes de protestar que de defender, permitió a Brain empatar el encuentro. Nada más sacar de centro, el árbitro señaló el final del primer tiempo.
La segunda mitad fue un auténtico despropósito. Apenas iniciado el juego, otro fallo defensivo permitió a Cebri filtrar un balón por la derecha para Carvajal, que ganó en velocidad, sentó a Carlos Pascual y batió por bajo a Óscar López. El 2-1 fue el inicio de una caída libre.
El Real Ávila se descompuso por completo. Sin contundencia, sin ayudas y con una defensa errática e indolente, encajó el 3-1 en una volea de Riki, que aprovechó otro error de la zaga. La fragilidad defensiva, especialmente por el costado defendido por Urbina, volvió a quedar en evidencia, una zona por la que los rivales encuentran demasiadas facilidades jornada tras jornada.
Aitor Martínez intentó reaccionar. Dio entrada a Dani Sánchez por el lesionado Carlos Pascual y debutó Diego López en lugar de Carlos Pérez. Y, por un momento, el Real Ávila pareció volver al partido. Runy, con un excelente lanzamiento de falta lateral, recortó distancias (3-2) con la ayuda de un defensor local.
Pero fue un espejismo
Con nuevos cambios —Álex Moreno y Markitos por Javi Grillo y Adri Carrión— el equipo perdió aún más el orden y el Promesas no perdonó. Brain, completamente solo en el segundo palo, firmó el 4-2 y empezó a cerrar su particular exhibición. Diego Lorenzo sustituyó a Gonzalo Serrano, pero el Real Ávila ya era un equipo roto.
Óscar López evitó el quinto en una buena intervención ante Riki, pero nada pudo hacer poco después cuando Jesús Martínez recogió el balón en la frontal y ajustó un disparo para el 5-2, ante una defensa descolocada y sin respuesta.
El tramo final fue directamente bochornoso. El Real Ávila, sin orden ni orgullo, buscó a la desesperada un tercer gol, pero solo encontró más castigo. Brain completó su hat-trick aprovechando una mala salida del portero y otro error defensivo para firmar el 6-2, picando el balón con tranquilidad insultante.
En un añadido interminable de once minutos, Óscar López aún impedía otro gol a bocajarro, pero no pudo hacerlo ante el 7-2 definitivo, obra de Bensaad, que se estrenó como goleador blanquivioleta aprovechando otro fallo más de la zaga encarnada.
Cada vez más lejos del objetivo
El debut de Aitor Martínez deja más sombras que luces.. La derrota va mucho más allá del banquillo. La planificación de la dirección deportiva en el mercado de invierno no parece la más acertada, con la salida de Doumbia y Sebas y la llegada de un solo central (Jesús del Amo), ha dejado una línea atrás más frágil y descompensada.
El Real Ávila se aleja del playoff de ascenso (a cinco puntos) y empieza a mirar con preocupación hacia abajo, quedando a siete del play out, a falta de completarse la jornada. Lo más alarmante no es la derrota, sino la imagen, la sensación de un equipo totalmente desnortado y sin capacidad de reacción.
No hay tiempo para lamentos. El próximo domingo 15 de febrero, en el Adolfo Suárez, llegará el Salamanca UDS, otro aspirante al ascenso. Toca reaccionar de inmediato. Porque lo vivido en Zorrilla no puede, ni debe, repetirse.
FICHA TÉCNICAReal Valladolid Promesas: Álvaro; Alin, Aranda, Galde (Iago Parente 72’), Cebri; César Porras (Riki 46’), Rulo (Murcia 84’), Ivorra (Jesús Martínez 72’), Sergi Esteban (Bensaad 72’); Brain y Carvajal.
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