Ángel G. Alameda / El Real Ávila ha dado un paso al frente en favor de su afición. La entidad encarnada se ha sumado al acuerdo entre los clubes del Grupo V de Segunda Federación por el cual se establece un precio único de 10 euros en las entradas destinadas a las aficiones visitantes durante toda la temporada. Una decisión que promete cambiar la forma de vivir el fútbol fuera de casa.
La iniciativa nace con un objetivo claro: facilitar los desplazamientos de las hinchadas y hacer más accesible el fútbol modesto, ese que se sostiene, precisamente, sobre el músculo y la pasión de sus seguidores. En una categoría marcada por los largos viajes y los sacrificios económicos que asumen los aficionados fin de semana tras fin de semana, esta rebaja supone un auténtico balón de oxígeno.
Con este acuerdo, los encarnados que decidan acompañar al equipo a cualquier estadio del Grupo V tendrán la garantía de que su entrada no superará esa cifra simbólica, eliminando así una de las principales barreras que muchas veces frenan los desplazamientos.
«Que nuestros encarnados nunca caminen solos«
Bajo el lema «que nuestros encarnados nunca caminen solos«, el club abulense refuerza su compromiso con la masa social que empuja al equipo en cada jornada. Un mensaje claro, directo y cargado de sentimiento, que apela al vínculo indestructible entre la plantilla y su gente.
«Porque no importa la distancia cuando viajamos juntos«, ha destacado la entidad, resumiendo en una sola frase el espíritu de una medida que va mucho más allá de lo económico: es un guiño a la afición, un reconocimiento a su fidelidad y una invitación abierta a llenar de encarnado los estadios rivales.
Un fútbol más accesible, una afición más unida
La unificación del precio de las entradas visitantes entre los clubes del Grupo V representa un ejemplo de cómo la colaboración entre entidades puede repercutir directamente en beneficio del aficionado. El Real Ávila, con esta adhesión, se posiciona del lado de su hinchada y lanza un mensaje contundente: la afición es parte esencial del proyecto.
Ahora, la pelota está en el tejado de los seguidores encarnados. El club ya ha dado el paso. Toca preparar las bufandas, organizar los autobuses y demostrar, un fin de semana más, que el Real Ávila nunca camina solo.






