Fotos: @RealAvilaCF

Isabel Ferrero / Había que ganar. Había que hacerlo en casa después de volver a empezar un partido cuesta arriba. Y, sobre todo, había que hacerlo creyendo. El Real Ávila necesitaba una tarde como ésta. Una tarde de coraje, de piernas cansadas y de corazón acelerado. Una tarde de las que no se escriben con tinta limpia, sino con el sudor de quien persigue durante noventa minutos una victoria que se resiste después de dos derrotas y el casillero de puntos a cero. Y llegó.

El 2-1 ante el Calvo Sotelo Puertollano no fue un triunfo cualquiera. Fue el primer latido de la temporada en el Adolfo Suárez, los primeros tres puntos y, también, la respuesta de un equipo que volvió a verse por debajo en el marcador demasiado pronto, pero que esta vez decidió no dejarse arrastrar por el guion conocido.

Cinco minutos. Sólo cinco. Eso tardó Malano en poner al Puertollano por delante desde el punto de penalti. Un jarro de agua fría que amenazaba con repetir viejas historias. Pero esta vez el Real Ávila no se encogió. Al contrario. Se desperezó, abrió el campo y empezó a empujar al rival hacia atrás.

Y en esa rebelión apareció Moha. El delantero fue una presencia constante, una de esas piezas que convierten cada balón en una posibilidad. Ya había avisado y volvió a hacerlo hasta encontrar la recompensa en el minuto 35. Darius encontró el espacio, Moha recibió dentro del área, se hizo fuerte de espaldas, se revolvió sobre el césped y, mientras caía, armó el disparo que superó a Dani Simón.

1-1. El empate tenía un valor especial. Moha lo celebró levantando la camiseta de Jorge Sarmiento, presente en la tribuna después de su grave lesión de ligamento cruzado. Un gesto de compañero, de vestuario y de familia. El Real Ávila había vuelto al partido. Y quería más.

Castri pone el sello a una remontada que se estaba cocinando

Tras el descanso, los encarnados salieron con las mismas intenciones con las que habían cerrado el primer tiempo: buscar el segundo. Lo rozó Molina, cuyo disparo tras una gran acción en la frontal terminó estrellándose en el larguero. Lo pudo encontrar también Millán. Pero el gol estaba reservado para Castri. El extremo, una de las grandes amenazas ofensivas de la tarde, terminó poniendo la firma a su magnífica actuación en el minuto 52. Darius volvió a insistir dentro del área y apareció Castri para establecer el 2-1. El Adolfo Suárez respiraba.

Durante muchos minutos, el Real Ávila había merecido darle la vuelta al partido y finalmente lo había conseguido. Pero el fútbol tiene una costumbre que no cambia: cuando no matas el partido, el partido puede buscarte. Y el Real Ávila tuvo la sentencia en sus manos. En el minuto 68, el colegiado señaló penalti. Molina asumió la responsabilidad, pero buscó demasiado el palo y el balón se marchó fuera. El 3-1 no llegó y el Puertollano encontró una rendija por la que volver a creer.

Siete minutos para sufrir

Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia. El Puertollano, obligado por la necesidad, se lanzó hacia el área abulense y encontró una ocasión clarísima en el minuto 83, pero el disparo del Molina visitante se marchó cerca del poste.

Después llegaron siete minutos de añadido. Siete minutos en los que cada balón dividido parecía pesar una tonelada. Siete minutos en los que el Real Ávila tuvo que defenderse con la cabeza y con el corazón. Sarr encontró incluso un último disparo al palo cuando el partido agonizaba y Adilson rozó también el remate.

Esta vez, sin embargo, no hubo castigo. Esta vez la moneda cayó del lado encarnado. El pitido final liberó al estadio con el primer triunfo de la temporada y los primeros tres puntos. Y también la sensación de haber logrado algo más que un resultado: haber respondido a la adversidad.

El Real Ávila comenzó perdiendo, volvió a levantarse y terminó ganando. Lo hizo a base de carácter, de acciones individuales, de juego colectivo y de una grada que disfrutó, sufrió y finalmente pudo celebrar. La temporada acaba de empezar. Pero esta vez, por fin, el camino comienza con una sonrisa.

FICHA TÉCNICA
2 Real Ávila: Álvaro Cortés; Asier, Óscar de Frutos, Álex Muñiz (Jesús del Amo 66’), Fer Díaz; Dieguito, Bless; Castri (Sarr 86’), Darius (Adilson 66’), Molina (Carlos Luengo 76’); y Moha (Álex Millán 46’). Entrenador: Jorge Calvo ‘Marchena’.
1 Calvo Sotelo de Puertollano: Daniel Simón, Núñez, Antonio López, Crespo, Silvio Mario (Molina 65’) (Denis Cruces 89’), El Yahimdi (Carlos Braun 65’), Malano, Cano, Yerpes (Iker Perera 68’), Javi Verdú y Óscar Arroyo (Lucas 65’). Entrenador: Javier Sánchez
Goles: 0-1 Malano de penalti (5’), 1-1 Moha (35’) y 2-1 Castri (56’).
Árbitro: Pablo García López-Arias (Galicia), asistido en las bandas por Beatriz María Torres Corral e Iván Carrillo Chekhov. Mostró tarjetas amarillas a los locales Jorge Calvo (15’ entrenador), Álex Muñiz (21’), Darius (25’), Bless (47’), Asier (80’) y Fer Díaz (90’). Y a los visitantes Pedro Velasco (65’ segundo entrenador), El Yahimdi (54’) y Cano (68’).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la tercera jornada del Grupo 5 de Segunda Federación, disputado en el Estadio Adolfo Suárez. Se guardó un minuto de silencio antes de comenzar el partido en memoria de Luis Manuel Lozano, ex árbitro de fútbol, recientemente fallecido.
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