Ángel G. Alameda / El Real Ávila afronta este sábado 7 de marzo (18:00 horas) en el Estadio Adolfo Suárez un compromiso clave en la jornada 26 de la Segunda Federación Grupo 1. Los encarnados reciben a la Sarriana, equipo que marca la zona de descenso, en un duelo donde los tres puntos son casi obligatorios para consolidar la mejora reciente y distanciarse del peligro.
Actualmente, el Real Ávila ocupa la octava posición con 37 puntos tras 25 jornadas (10 victorias, 7 empates y 8 derrotas; 35 goles a favor y 38 en contra). Está a solo 3 puntos de los puestos de playoff de ascenso y a 9 del descenso, precisamente la línea que ocupa el rival gallego. Tras dos victorias consecutivas de gran valor —ante el Coruxo y el Burgos Promesas—, el equipo dirigido por Aitor Martínez busca dar continuidad a esa dinámica positiva, especialmente en casa, donde ha tenido dificultades esta temporada.
En la rueda de prensa previa, Aitor Martínez fue claro sobre las aspiraciones: “Nuestra intención, como en los partidos anteriores, es salir a por los tres puntos. Venimos de dos victorias y nos gustaría darle continuidad, más en casa. Si somos capaces de sumar de tres, la perspectiva nos puede cambiar. En el fútbol las dinámicas son importantes y nos cambiaría todo, pero vamos paso a paso”.
El técnico destacó la evolución del equipo en sus cuatro partidos al frente: mayor compactación, solidaridad entre líneas y capacidad de adaptación según el momento del partido. “Cuando nos ha tocado proponer, lo hemos hecho bien; cuando hemos defendido en bloque medio o bajo, también con garantías. Creo que el equipo ha dado un paso al frente”, afirmó. Sin embargo, reconoció un punto débil evidente: “No hemos conseguido dejar la portería a cero, y eso es un handicap importante en esta categoría. Estamos trabajando en ello porque conceder menos nos acercará a ganar más puntos”.
Sobre el rival, Martínez mostró respeto: “Es un equipo que llega con necesidad, pero tiene una idea clara de juego, proponen buen fútbol y son fieles a su estilo. Eso es algo que admiro. Va a ser un partido bonito, seguro”. Rechazó que pueda tratarse de un encuentro trampa por exceso de confianza: “El equipo está mentalizado para no mirar la clasificación. Cualquier equipo puede ganar a cualquiera en este grupo tan igualado”.
NO HAY DEBATE EN LA PORTERÍA
Respecto a la portería, donde ha habido debate entre la afición por Óscar, el entrenador fue tajante: “No hay debate. Tomamos decisiones en base al trabajo diario. Óscar nos aporta calma con el juego de pies, que es clave para nuestro modelo de generar desde atrás. Pero no me cierro en banda: Samu es muy profesional y buen portero, y estoy convencido de que tendrá su oportunidad y la aprovechará”.
En cuanto a bajas, el equipo sigue sin contar con Sissé (aún sin dinámica de grupo, aunque cerca de incorporarse) y Markitos (tocado y con pocas opciones de llegar al partido).
La Sarriana llega tras romper una racha de tres derrotas con un importante triunfo por 3-1 ante el Ourense en casa. Como visitante, ha sido capaz de ganar al Sámano y Langreo, y empatar en Marino de Luanco, lo que demuestra su peligrosidad pese a la zona baja. Su entrenador, el ex portero de Primera División Dani Giménez (sustituyó a Iván Carril en noviembre), no podrá estar en el banquillo por sanción.
El colegiado será el manchego Javier García, con experiencia en la categoría (63 partidos arbitrados en cinco temporadas), asistido por Julián Álvarez y Pedro J. Martínez. Promedia 5,24 amarillas y 0,19 rojas por encuentro.
Un triunfo encarnado no solo alejaría el descenso, sino que acercaría al equipo a la zona noble y reforzaría la confianza en un tramo decisivo de la temporada. El Adolfo Suárez espera una tarde intensa y decisiva.






