Ángel G. Alameda  / El Estadio Adolfo Suárez volvió a rugir. En una tarde que comenzó con nubarrones, el Real Ávila recuperó el alma perdido en sus tres anteriores comparecencias. Los encarnados firmaron una trabajada y valiosa victoria por 2-1 ante un rival directo como el Coruxo, cimentada en la capacidad de reacción y el orden táctico tras el descanso.

Mazazo inicial y reacción de carácter

El guion comenzó de la peor manera posible para la parroquia local. Apenas se cumplía el minuto 4 cuando el conjunto vigués asestó el primer golpe, tras un balón perdido por parte de Markel. Un centro preciso desde la banda fue aprovechado por Santos Fonterigo, quien con un magnífico testarazo batió a un desafortunado Óscar para poner el 0-1.

El Real Ávila no se hundió por el gol encajado y asumió el reto de rectificar. Aunque las imprecisiones en la medular permitieron alguna contra peligrosa del Coruxo, el equipo local fue ganando terreno y metros. La insistencia tuvo premio en el minuto 28, cuando Saar recibía el balón de Diego Lorenzo, avanzaba veloz en carrera, para fusilar frente a frente a Ruiz Díaz y establecer el empate. El gol fue un bálsamo que devolvió la confianza a la grada y a los jugadores.

Markel pone el broche antes del descanso

Con el empate, el Ávila se hizo dueño del ritmo. La remontada se fraguó justo antes del paso por vestuarios. Tras un disparo que el meta visitante no logró atajar con contundencia, Markel apareció con instinto depredador para cazar el rechace y mandar el balón al fondo de las mallas, marcando por segundo partido consecutivo. El 2-1 ponía el estadio patas arriba y daba un vuelco absoluto al encuentro en apenas 45 minutos.

Un muro infranqueable en la segunda mitad

Después del descanso, el Coruxo adelantaba líneas buscando el empate, mientras que el Real Ávila se agazapó atrás, mostrando su mejor versión defensiva. Los de Aitor Martínez exhibieron una disciplina táctica notable, cerrando todos los espacios interiores y obligando al conjunto gallego a centros laterales que la zaga encarnada despejó sin fisuras.

Con el paso de los minutos, el Ávila gestionó su renta con inteligencia. No hubo concesiones, no hubo riesgos innecesarios y sí un trabajo colectivo solidario que desesperó al equipo vigués. Ni los cambios ni el empuje final del Coruxo lograron inquietar a un Óscar que vivió una segunda parte más tranquila de lo esperado gracias al despliegue de sus compañeros.

Objetivo: la zona noble

El pitido final desató una euforia necesaria en el Adolfo Suárez. Esta segunda victoria consecutiva no solo rompe el maleficio de los partidos como local, sino que permite al Real Ávila volver a mirar de tú a tú a los puestos de fase de ascenso. La moral del vestuario sale reforzada tras superar a uno de los equipos más rocosos de la categoría.

FICHA TÉCNICA
Real Ávila: Óscar López; Urbina, Carlos Pascual, Fer Díaz; Markel Ruiz (Álex Moreno 84’), Javi Grillo; Saar (Adri Carrión 69’), Carlos Pérez (Vitolo 69’), Runy (Gonzalo Serrano 80’); y Diego Lorenzo (Prince 80’). Entrenador: Aitor Martínez.
Coruxo: Ruiz Díaz, Roque (Losa 73’), Álvaro, Borja, Gandarillas, Añón (Pelayo 85’), Santos, Nacho Fariña (Hugo Rodri 67’), Juan (Rai 85’), Naveira (Xavi Cidre 73’) y Guille Pinín. Entrenador: Javi Pereira.
Goles: 0-1 Santos Fonterigo (4’), 1-1 Saar (28’) y 2-1 Markel (37’).
Árbitro: Pablo Asensio Pérez (Extremadura), asistido en las bandas por Alberto José Merchán Conde y Pedro Sánchez Sánchez.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo quinta jornada del Grupo 1 de Segunda RFEF, disputado en el Estadio Adolfo Suárez, con asistencia de unos 950 espectadores.

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