Ángel G. Alameda / El Real Ávila quiere comenzar 2026 con buen pie y regalarle a su afición una victoria en el Estadio Adolfo Suárez. Los encarnados reciben este domingo, a partir de las 17:00 horas, al Rayo Cantabria en un encuentro correspondiente a la jornada 18 del Grupo 1 de Segunda RFEF, con objetivos distintos pero necesidades compartidas.

El conjunto abulense afronta el primer compromiso del nuevo año instalado en la séptima posición con 26 puntos, a tan solo dos del Salamanca UDS, que marca la frontera del playoff de ascenso. Un triunfo permitiría al Real Ávila dar un salto en la clasificación y reforzar su candidatura a pelear por los puestos de privilegio en la segunda mitad de la temporada. Enfrente estará un Rayo Cantabria que, pese a encadenar cinco jornadas consecutivas sin perder —con un balance de una victoria y cuatro empates—, continúa en una situación comprometida, ocupando la decimotercera plaza —la de promoción de permanencia— con 15 puntos, los mismos que el Valladolid Promesas, equipo que abre la zona de descenso.

Los cántabros, dirigidos por Ezequiel Loza, llegan al Adolfo Suárez tras empatar ante el Coruxo (1-1) antes del parón navideño, con Izan Urrieta como uno de sus hombres más destacados. El delantero es, además, el máximo goleador del equipo visitante con cinco tantos. En números, el Rayo Cantabria presenta registros muy similares a los del Real Ávila: ha anotado 21 goles, uno menos que los encarnados, y ha encajado los mismos, 18.

CON ILUSIÓN DE VOLVER A CASA

En la previa del encuentro, el entrenador del Real Ávila, Marc García, valoró positivamente el parón navideño, subrayando que “las vacaciones nos han venido bien a todos para desconectar y volver con energía”. El técnico reconoció que el último partido antes del descanso fue “ingrato” y que el parón ha servido para recuperar tanto física como mentalmente a la plantilla. “Volvemos con la misma ilusión de siempre y con muchas ganas de competir, y más en casa”, afirmó.

Sobre el rival, García advirtió del peligro habitual de los filiales, destacando su talento individual y su capacidad para generar situaciones de inestabilidad durante el partido. “Tienen jugadores en dinámica de fútbol profesional, con mucha movilidad y talento, sobre todo de medio campo hacia adelante. Cuando tienen el día, te lo hacen pasar muy mal”, explicó, insistiendo en la necesidad de saber gestionar los diferentes momentos del encuentro.

El técnico encarnado confía en mantener la buena dinámica como local, donde el Real Ávila se ha mostrado sólido durante la primera parte de la temporada liguera. “Contra los filiales es imposible controlar todas las fases del partido, pero si logramos llevarlo a nuestro terreno y evitar que pasen demasiadas cosas, tendremos muchas más opciones de ganar”, señaló.

SE BUSCAN REFUERZOS

En el apartado deportivo, Marc García no podrá contar con Prince, participante con la selección de Guinea Ecuatorial para la Copa Africana de Naciones. Además, ya no forman parte de la plantilla el defensa Mario Camero y el mediocentro Pedro Luz, buscando ahora refuerzos en el mercado de invierno por parte del director deportivo, Nacho Tante. El técnico recupera a todos los jugadores que arrastraban molestias antes de las vacaciones navideñas, por lo que el resto del plantel estará disponible.

El encuentro estará dirigido por el colegiado riojano Adrián Calvo, asistido en las bandas por Adriana García y Óscar Lázaro. A sus 27 años, el árbitro afronta su sexta temporada en categorías nacionales, con una media de 5,81 tarjetas amarillas y 0,38 expulsiones por partido.

Con la ilusión de estrenar el año con un triunfo y el objetivo de acercarse a los puestos de playoff, el Real Ávila se mide a un Rayo Cantabria necesitado de puntos, en un duelo que promete intensidad y emoción para inaugurar el fútbol de 2026 en el Adolfo Suárez.

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