Ángel G. Alameda / El Real Ávila salió de As Eiroas con la sensación de que el triunfo estuvo muy cerca. El 0-0 final ante el Bergantiños habla de igualdad en el marcador, en un partido sin demasiadas ocasiones, siendo las más claras las que gozaron los visitantes, quienes más cerca estuvieron de romper el equilibrio, especialmente en una segunda parte en la que el larguero le negó el gol a Marquitos y Diego Lorenzo rozó el 0-1 en boca de gol.
El punto, trabajado y de prestigio lejos de casa, llegó en un escenario exigente y ante un rival directo en la zona noble. Sirve para mantener el pulso del playoff, resolver el golaverage particular a favor tras el 2-1 de la ida y, sobre todo, reafirmar que el Real Ávila es un equipo competitivo en grandes plazas. En su once titular se producían algunos cambios. Bajo el marco salía Óscar López en detrimento de Samu Rodríguez. El sancionado Vitolo era sustituido por Markel y Markitos dejaba su sitio al recuperado Runy. No estuvo ni convocado el central Sebas, que podría salir del club para recalar en otro destino.

El encuentro comenzó con un Real Ávila muy reconocible. Orden, tensión posicional y una presión adelantada que incomodó a los gallegos desde los primeros minutos. El Bergantiños tuvo más posesión, pero los encarnados mandaron en el ritmo y supieron cerrar espacios a su hombre más desequilibrante, Iago Novo, al que la zaga abulense neutralizó durante buena parte del choque. Su máximo goleador Marru se ‘borraba’ quedándose en el banquillo para evitar riesgos ante el inminente pase a otro equipo, posiblemente de Qatar.
Las dos primeras llegadas con riesgo fueron locales y no se produjeron hasta muy entrada la primera parte, ambas a cargo de Álex Pérez. La primera derivaba en un córner forzado por Carlos Pascual y la segunda finalizaba fuera. Fue en los cinco minutos anteriores al descanso cuando llegaron las dos oportunidades más claras del primer tiempo, una por equipo. La del Real Ávila estuvo a cargo de Markel Ruiz tras pase de Runy, culminando una contra trazada con criterio, que obligaba a Santi Canedo a intervenir para evitar el 0-1 metiendo la mano para forzar un saque de esquina. La del Bergantiños nacía de una jugada por la izquierda de Yago Novo que acababa en Darío Germil, quien frente a Óscar López remataba y el guardameta encarnado desviaba el balón a córner tras haber pegado en el travesaño.
El larguero frena el golpe encarnado

La segunda mitad comenzaba con dos remates de cabeza, uno por bando. En el visitante, Carlos Pascual lo hacía a las manos del portero a la salida de un córner. Y en el local, Álex Pérez mandaba el esférico alto. La tendencia era más balón gallego, más peligro abulense.
La entrada de Markitos cambió el color del partido. Apenas cuatro minutos después de saltar al césped, el extremo gallego conectó un disparo seco que superó a Canedo pero se estrelló en el larguero y caía sobre la línea de gol. El rechazo cayó a Gonzalo Serrano, que no pudo dirigir a gol su cabezazo. Era el minuto 60 y el Real Ávila ya había acariciado el 0-1.
Con el encuentro en plena madurez, Marc García refrescó al equipo: Álex Moreno, Javi Grillo, Diego Lorenzo y Doumbia aportaron piernas y energía para el tramo final. Grillo debutó con la camiseta encarnada dejando detalles de personalidad y temple.
La última gran ocasión también fue visitante. Diego Lorenzo se plantó en posición franca dentro del área y su disparo cruzado se marchó por encima por muy poco. El Real Ávila había hecho lo más difícil: someter al Bergantiños en su casa y generar peligro real hasta el descuento.
Un empate con lectura positiva… y ambición intacta

El pitido final certificó un 0-0 que deja intactas las opciones del Real Ávila de disputar el ascenso pese a caer hasta la novena plaza. Y es que dista tan sólo un punto de la quinta plaza, con hasta seis equipos candidatos a ella al igual que la cuarta. Los tres primeros ya han adquirido distancia de entre seis y nueve puntos.
Mantener el objetivo del playoff, dejar el golaverage particular con el Bergantiños a favor y mantener la portería a cero después de siete jornadas consecutivas encajando, fue lo mejor del empate. Lo peor es que el Real Ávila, tras un arranque con cuatro triunfos seguidos, únicamente ha obtenido tres victorias en los 14 últimos partidos, habiéndose dejado por el camino 23 puntos de 42 posibles.
Ahora, la mirada ya está puesta en el próximo reto: el domingo 18 de enero, el Adolfo Suárez volverá a vestirse de encarnado para recibir a la UD Ourense.
|
FICHA TÉCNICA Bergantiños: Canedo; Koke (Amin 86’), Nacho Pastor, Fito, Keko Hevia, Sola; Tass, Diego, Iago Novo; Germil (Uwumiro 64’), Álex Pérez (Barck 64’). Entrenador: Simón Lamas.
|






