A. Goal / Algo insólito va a suceder en la mañana de hoy lunes 28 de julio. El Real Ávila iniciará la pretemporada a las 10:00 horas en el Estadio Adolfo Suárez a puerta cerrada, sin que puedan tener acceso los aficionados ni los medios de comunicación. Una situación que no ha ocurrido anteriormente cuando se permitía que los seguidores encarnados podían observar las primeras evoluciones sobre el terreno de juego de los futbolistas fichados y de los renovados. Momento también que se utilizaba por parte de la prensa para recoger las primeras impresiones del cuerpo técnico de cara al período de preparación del equipo antes de arrancar la liga.

La decisión tomada por la directiva del Real Ávila en nada favorece al club, no estando a la altura de poder responder a las expectativas de la afición, ávida de conocer en directo todo lo que acontece en relación al primer equipo en su inminente temporada en Segunda Federación, con un nuevo entrenador y numerosos cambios en la plantilla, con hasta once novedades.

La entidad encarnada debe ser consciente que la masa social ha apoyado al equipo en todo momento durante las dos últimas temporadas, en los partidos disputados, tanto en casa como fuera, con entradas en el Adolfo Suárez superiores al millar de espectadores, lejos de los habituales 300 que venían acudiendo. Además, en los primeros días de la campaña de abonados, la respuesta de los aficionados ha sido inmejorable, superando el número de 600 en poco tiempo. Y eso que para abonarse de forma presencial no lo ha puesto fácil el club, puesto que dos horas y media de tiempo de lunes a viernes y solo por la tarde, no es precisamente dar facilidades ni la forma para que todos puedan realizar el trámite sin tener que soportar colas.

Si es reprochable el menosprecio realizado a los aficionados, que religiosamente han pagado sus abonos y con cuya recaudación el espectáculo futbolístico sería menos posible, la política informativa del club también lo es, con actuaciones criticables como no comunicar las bajas producidas, ni siquiera con un post de agradecimiento. Si nos hemos enterado ha sido por los propios jugadores. La única baja comunicada ha sido la del traspaso de Alpha al Arenteiro, del que el Real Ávila se ha convertido en vivero después que firmase por los gallegos el anterior director deportivo encarnado, Joan Farías, que también parece que se ha llevado a Caio Lopes, Pedro Luz y Babu, quienes junto con Alpha jugaron el sábado contra la Ponferradina.

¿FÚTBOL O NEGOCIO?

Babu, según información hecha pública por el Real Ávila tiene contrato con los abulenses. ¿Sigue perteneciendo al club abulense o ha sido traspasado como Alpha? Si lo ha sido entonces se cumple “el objetivo principal de financiación del club” que “es la venta de jugadores”, como afirma en El Desmarque, Jaime Perote, el director general del club abulense que busca talento en África para obtener ingresos, utilizando a nuestro centenario Real Ávila como un medio de hacer negocio, por encima de los sentimientos de sus incondicionales seguidores y los valores que pueda transmitir el amor por los colores de un equipo de fútbol.

Al igual que es criticable la actitud de la entidad encarnada con la afición, lo es igualmente la conducta con los medios de comunicación, a los que se niega acudir al inicio de la pretemporada y así informar a lectores, oyentes o telespectadores. Y eso que dichos medios respetan el embargo de la información que emite el club para que sea éste el que la dé antes que la prensa, sin cuya labor no tendría el Real Ávila un amplio portavoz gratuito de sus actividades.

Por eso no es extraño que los seguidores encarnados hayan mostrado sus protestas a través de las redes sociales, con numerosas quejas y preguntas que aún no han tenido respuesta en un Real Ávila sumido en la opacidad informativa.

Artículo anteriorEl Torneo de Fútbol Sala Álex González concluye con éxito en Cebreros
Artículo siguienteEl Diocesanos arrancará mañana martes la pretemporada con reconocimientos médicos