Ángel G. Alameda / En una mañana plomiza en El Requexón, el Real Ávila cuajó un encuentro de una seriedad impecable, venciendo por 0-2 a un Real Oviedo Vetusta que no perdía dos partidos seguidos desde mayo del pasado año, encadenando las huestes encarnadas cuatro jornadas consecutivas invictas (10 puntos de 12), para subir hasta la sexta plaza en la tabla, con los mismos 41 puntos del quinto, Ourense, ya metido en zona de playoff.
Un ejercicio de orden y eficacia
Desde el pitido inicial, el plan del Real Ávila fue cristalino: cerrar líneas interiores, desesperar la circulación asturiana y castigar en las transiciones. Aunque el filial carbayón intentó llevar la iniciativa, se topó con un muro infranqueable. La frustración local creció cuando el colegiado anuló dos acciones polémicas a Jaime Coballes por fuera de juego, la primera de ellas acabó en gol invalidado a Iker Gil.
Con el rival fuera de foco, los de Aitor Martínez dieron el primer zarpazo en el minuto 28. Un centro desde la izquierda de Runy fue peinado en el área por el local Tejón y sin que llegase en su intento a peinar la pelota Prince, el local Adri Lopes al querer despejar acabó introduciendo el cuero en su propia portería. El 0-1 hacía justicia a la solidez de un Ávila que, sin prisa pero sin pausa, se adueñó del ritmo del choque.
Vitolo sentencia con un latigazo
Después de la pausa, salía Fer Díaz al campo en sustitución de Prince. A los dos minutos de la reanudación, Runy robaba un balón en el mediocampo y tras avanzar por la izquierda se lo pasaba a Carlos Pérez, cuyo disparo se iba alto.
El Vetusta adelantó líneas para crear peligro a base de saques de esquina y un remate flojo de Lucas Antañón que mano a mano Óscar López detuvo con seguridad. El guardameta visitante ejerció de espectador de lujo durante gran parte del encuentro gracias al excelente trabajo de su defensa, que cerraba con acierto los espacios para mantener su mínima renta, sin perder la visión de la portería contraria, con dos ocasiones seguidas al filo de la hora de juego, una de Runy tras recibir un centro por la derecha de Sarr, pero que no resolvía bien; y otra más clara de Carlos Pérez, que dejaba atrás a sus marcadores y disparaba alto con todo a favor para poder batir a Narváez.
Cuando los locales más apretaban, el Real Ávila sacó su pegada. En el minuto 62, tras un córner forzado por un fallo de Lucas Antañón en el despeje, el balón quedó muerto en la frontal. Allí apareció Vitolo para enganchar un derechazo seco y potente que atravesó una muralla de piernas hasta besar las redes azulonas. El 0-2, un golazo, era el mazazo definitivo.
Gestión impecable hasta el final
Ni el cuádruple cambio introducido por Aguirre ni los balones colgados al área inquietaron a un Ávila bien pertrechado atrás, que sacaba al terreno de juego a Javi Grillo y Adri Carrión por Vitolo y Sarr. Los encarnados defendieron con disciplina y firmeza, dejando pasar los minutos con la veteranía de quien se sabe superior. Solo cuatro acciones de Coballes, inquietaron la portería de un Óscar López atinado y que cerró el partido con la portería a cero.
Próxima cita: Regreso al Adolfo Suárez
Tras conquistar El Requexón y ver como los cinco primeros clasificados fallaban esta jornada, el Real Ávila volverá a casa para recibir al Marino de Luanco el próximo sábado a las 18:00 horas. Una nueva oportunidad para seguir escalando posiciones y brindar otra alegría a la afición encarnada, que ya sueña con disputar la fase de ascenso a Primera RFEF por segundo año consecutivo.
FICHA TÉCNICAReal Oviedo Vetusta: Miguel Narváez; Adri Fernández, Marco Esteban, Diego Espinosa (Arturo 82’), Adri Lopes (Lamine 66’); Tejón, Berzal (Gerard 66’); Lucas Antañón (Martín 66’), Coballes, Agudín; e Iker Gil (Óscar 66’).
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