Ángel G. Alameda / Quedan solo cinco jornadas (15 puntos en juego) y el Real Ávila entra en la recta final de la temporada con el objetivo claro de clasificarse por segunda temporada consecutiva para el playoff de ascenso a Primera RFEF.
Aunque el Deportivo Fabril lidera la clasificación con una ventaja considerable (siete puntos sobre el segundo), la lucha por las cinco plazas de playoff es extremadamente abierta. Aunque matemáticamente podrían optar más, hasta nueve equipos aspiran a ellas: Real Oviedo Vetusta, Gimnástica Segoviana, Real Ávila, Ourense, Coruxo, Salamanca UDS, Numancia, Astorga y Bergantiños.
Un mes de abril decisivo
El equipo de Aitor Martínez afronta un calendario exigente en el que cada partido tendrá un carácter de final:
- 5 de abril: Real Ávila – UD Langreo. El Langreo, aunque está a 11 puntos, llega en racha (cinco jornadas sin perder) y lucha por evitar el descenso. Es uno de los equipos menos goleadores del grupo (26 tantos).
- 12 de abril: Numancia – Real Ávila. Un duelo directo ante un rival que necesita reaccionar urgentemente tras cuatro jornadas sin ganar (tres empates y una derrota).
- 19 de abril: Real Ávila – Gimnástica Segoviana. El “clásico” abulense-segoviano, un partido de alta tensión entre dos equipos inmersos en la pelea por el playoff.
- 26 de abril: Rayo Cantabria – Real Ávila. Visita en la penúltima jornada a un equipo situado en la zona baja que peleará por salvarse.
- 3 de mayo: Real Ávila – Deportivo Fabril. El cierre de la liga regular en casa ante el líder. Dependiendo de los resultados previos, podría ser una fiesta de clasificación o una auténtica final por el playoff.
Buen momento de forma
El Real Ávila llega a esta fase decisiva en un gran estado de forma, con seis jornadas sin perder. Además, cuenta con la efectividad goleadora de Gonzalo Serrano, tercer máximo artillero del grupo.
El mes de abril se presenta estresante e ilusionante para la afición encarnada. Todo dependerá de cómo gestione el equipo estas cinco “finales” que le separan de su gran objetivo: regresar al playoff de ascenso.
La suerte está echada. Ahora solo queda pelear hasta el final.






