Ángel G. Alameda / El Real Ávila afronta este sábado en Burgos un partido marcado en rojo en su calendario. El conjunto encarnado visita al Burgos Promesas en la Ciudad Deportiva de Castañares (17:30 horas) con la obligación de sumar tres puntos para frenar su caída en la tabla y evitar que la zona peligrosa se acerque aún más, en un duelo directo ante un rival hundido en puestos de descenso.
Desde que ambos se midieron en el Adolfo Suárez el pasado 14 de diciembre, con victoria abulense por 2-1 -la última de la temporada conseguida en casa- gracias a un gol de Runy en el tiempo añadido, el Real Ávila solo ha sido capaz de lograr un triunfo. En los ocho encuentros posteriores acumula cinco derrotas y dos empates, apenas 5 puntos de 24 posibles, con un balance de 10 goles a favor y 19 en contra, una dinámica que ha diluido sus opciones de playoff, ahora a siete puntos de distancia. Los de Aitor Martínez buscarán su segunda victoria de 2026 para engancharse de nuevo a la zona noble; a domicilio, presentan por ahora los mismos números que en casa, con cuatro triunfos lejos del Adolfo Suárez.
El Burgos Promesas, por su parte, llega al choque en penúltima posición, a seis puntos de la salvación y sin conocer la victoria en las cuatro últimas jornadas. El filial burgalés, dirigido por Álex Albístegui, solo ha podido ganar en su campo al Marino de Luanco por la mínima y se presenta como el equipo más goleado del grupo, con 45 tantos encajados, frente a los 24 recibidos por el Real Ávila. En ataque, sus principales referencias son Nsukula y Ribas, con cinco dianas cada uno.
En la primera vuelta, el Real Ávila se impuso 2-1 en el Adolfo Suárez: Adri Carrión adelantó a los locales en la primera parte, Nsukula empató de penalti tras el descanso y Runy decidió ya con el tiempo cumplido. Aquel encuentro dejó además la expulsión del guardameta visitante Monedero, obligando a que un jugador de campo ocupase la portería en los minutos finales.
VUELVE CARLOS PASCUAL
Para este compromiso, Aitor Martínez recupera a su capitán, Carlos Pascual, ausente ante el Salamanca UDS por sanción y ya restablecido del golpe en el tobillo sufrido frente al Real Valladolid Promesas. Su regreso reforzará una zaga que necesita limitar urgencias tras varias jornadas recibiendo goles decisivos en los minutos finales.
En la previa, el técnico encarnado fue claro: la prioridad es ganar “para la moral del grupo”. Martínez valoró positivamente la línea de trabajo y el rendimiento mostrado en el último encuentro, pero insistió en la necesidad de afinar en las áreas: “No estamos del todo acertados ni en ataque ni en defensa y con muy poco nos hacen gol”. El entrenador subrayó que el problema no es solo de la línea defensiva, sino colectivo: “Si el equipo trabaja junto, con pocas distancias y ordenado, sufrimos menos; esto es cosa de todos”.
Martínez rehusó criticar la preparación física anterior a su llegada y defendió que el equipo “va a acabar muy bien el año” por el nivel de las sesiones actuales, atribuyendo parte de las últimas derrotas a momentos puntuales y a la falta de contundencia para cerrar los partidos cuando el marcador les es favorable. Sobre el Burgos Promesas, destacó que es un filial con “ideas muy claras” y un fútbol atractivo, que puede ofrecer su mejor versión si se siente cómodo, por lo que reclamó máxima concentración para imponer el plan encarnado desde el inicio.
ÁRBITRO ASTURIANO
El encuentro estará dirigido por el colegiado asturiano Sergio Álvarez, árbitro con cinco temporadas de experiencia en Segunda RFEF y 56 partidos dirigidos en la categoría, en los que presenta un balance de 23 victorias locales, 14 empates y 19 triunfos visitantes, con una media de algo más de cinco tarjetas amarillas por choque y muy pocas expulsiones. Un escenario perfecto para que el Real Ávila busque, más que nunca, una victoria que le permita dejar de mirar hacia abajo y recuperar confianza en este tramo decisivo de la temporada.






