López Manrique / Punto y final con regusto amargo a una temporada que, en cualquier caso, será recordada por el histórico regreso a un playoff de ascenso. El Óbila Club de Basket puso fin a su andadura en la campaña 2025/2026 tras caer con contundencia por 101-76 en la cancha de la Universidad de Oviedo. La eliminatoria, a partido único, se decidió a favor del conjunto asturiano prácticamente desde el salto inicial, ante un equipo verderón que se vio superado y que, además, tuvo que afrontar la dolorosa lesión de su capitán.
El escenario era peculiar: el pequeño pabellón universitario, una cancha difícil donde los de Antonio Déniz debían medirse al tercer clasificado del Grupo AB. Los abulenses llegaban al duelo después de tres semanas de parón competitivo desde su último partido de liga, un factor que quizás pesó en el ritmo inicial. Déniz apostó por un cinco inicial con una fuerte presencia de la cantera, alineando a Dani Carretero y Alberto Martín, junto a Mario Solórzano, Víctor Taveras y Jaime Tejerina.
Un arranque arrollador ovetense
El partido comenzó con dificultades para un Óbila que le costaba Dios y ayuda ver aro. A pesar de que Alberto Martín inauguró el electrónico para los visitantes, el Universidad de Oviedo no tardó en imponer su ley. Alejandro Gómez, con siete puntos consecutivos, lideró la primera embestida local, aprovechando la falta de acierto de los verderones. Víctor Taveras emergió como la única respuesta sólida del Óbila en estos minutos, evitando que la brecha se volviera insalvable demasiado pronto.
Sin embargo, los locales, dirigidos con tino por Miguel Zorrozua y Diego Cuetos, pisaron el acelerador. Con un parcial de 8-0 cimentado en varios triples, la Universidad de Oviedo despegó en el marcador. Al finalizar el primer cuarto, la diferencia ya era de 15 puntos (32-17).
El mazazo de la lesión del capitán
El segundo cuarto trajo consigo otra ración de dificultades para los visitantes. Un parcial inicial de 6-2 para los locales, culminado con un mate del pívot maliense Djguy Diarra (a la postre el jugador más destacado del choque con 17 puntos y 11 rebotes), situaba el marcador en un alarmante 38-19. Antonio Déniz solicitó tiempo muerto para intentar reordenar filas, pero la desgracia se cebó con el Óbila inmediatamente después: el capitán Mario Linde se lesionó en la rodilla que ya tenía tocada y tuvo que retirarse de la cancha para no volver.
La pérdida fue sensible para el equipo verderón, que se veía sin su líder en pista con 27 minutos aún por disputar y con una desventaja considerable. La Universidad de Oviedo continuó imponiendo su autoridad, y aunque Taveras logró anotar el primer triple visitante a falta de poco más de dos minutos para el descanso, la distancia no paraba de crecer. El parcial del segundo cuarto fue 25-20, llegándose al descanso con un electrónico que marcaba 57-37. Una desventaja de 20 puntos que parecía insalvable ante la solidez local.
Una breve reacción de orgullo verderón
La igualdad fue la protagonista tras el paso por vestuarios. El tercer período fue un intercambio de canastas constante. Sin embargo, varias acciones de Diarra permitieron a la Universidad de Oviedo alcanzar una máxima diferencia de 27 puntos (72-45).
La reacción del banquillo verderón llegó con un nuevo tiempo muerto. Con las aportaciones de los canteranos Alberto Martín y Carlos Hernández, más los tiros libres convertidos por los hermanos Dani y Mauro Carretero, el Óbila logró maquillar ligeramente el resultado. La tercera manga se cerró con 77-58 y un parcial de 20-21, el único que consiguieron ganar los abulenses en todo el partido.
Final cruel para una gran temporada
El último cuarto arrancó con un triple de Raúl Quirós para los locales, respondido de inmediato por otro del visitante Hernández. La diferencia seguía en torno a los 20 puntos, pero los asturianos no levantaron el pie del acelerador. Llegados al ecuador del período, la ventaja se estiró hasta los 28 (94-66). Un nuevo tiempo muerto solicitado por Déniz no logró frenar el aluvión local.
Varias pérdidas de balón del conjunto abulense facilitaron que la Universidad de Oviedo superara la barrera de los cien puntos a falta de un minuto para el final. El duelo concluyó con una canasta de Joselu Horcajo al filo del pitido final, certificando el definitivo 101-76.
A pesar de la dolorosa derrota, el Óbila Club de Basket cierra la temporada 2025/2026 con la cabeza alta. Ha firmado un curso altamente competitivo, destacando por haber conseguido disputar una fase de ascenso ocho años después. Se trata de la primera participación en playoff desde que el equipo perdió la categoría con el descenso desde la antigua LEB Plata, hoy Segunda FEB. El sueño de prolongar la aventura se desvaneció en Oviedo, pero la temporada quedará como un firme paso hacia el objetivo de recuperar la plaza en la élite y con el valor añadido del paso adelante dado por los canteranos, cada día que pasa con mayor peso específico en la plantilla verderona.
FICHA TÉCNICAUniversidad de Oviedo: Aleandro Gómez (19), Fernando Súarez (8), Marcos Bartolomé (11), Adrián Pérez (2), Raúl Quirós (3) -cinco inicial-, Nicolás López (5), Jorge Pérez (10), Alejandro Miranda (2), Miguel Zorrozua (13), Carlos Martínez (0), Diego Cuetos (11) y Djiguy Diarra (17).
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