López Manrique / El Óbila Club de Basket sufrió un duro tropiezo en el CUM Carlos Sastre tras caer por 68-81 ante un Recoletas Salud Carbajosa que llegaba sin entrenador tras la destitución del titular y que encontró en Ávila el escenario perfecto para reencontrarse con la victoria. Los verderones, con la importante baja por lesión de Teti Tapé, firmaron su actuación más gris del curso, incapaces de responder ni en ataque ni en defensa, y se quedan con un balance que obliga a reaccionar antes del parón navideño.
La derrota resultó especialmente dolorosa por la sensación de desconexión general que el equipo mostró sobre el parqué: constantes errores en los lanzamientos, problemas defensivos en la pintura y un Carbajosa que hizo daño donde quiso, especialmente a través de un imparable Ababacar Dieye, que destrozó a los locales con 21 puntos, 24 rebotes y 38 de valoración, casi ‘na’…
El partido arrancó con buenas sensaciones para los locales. Un mate y una canasta de Víctor Taveras, unido a un triple de Dani Carretero dibujaron un ilusionante 7-1 que parecía marcar el camino. El Óbila movía con fluidez, defendía agresivo y encontraba tiros liberados.
Pero el espejismo duró poco. Carbajosa, lejos de venirse abajo, se agarró al partido impulsado con los puntos de Adrián Ramírez y los rebotes de Dieye. El parcial se volteó a su favor (9-10) que instaló nerviosismo en el cuadro de Déniz que no aguantó en los últimos dos minutos del primer cuarto cuando ganaba por uno (16-15). Los locales se vinieron abajo y los visitantes se iban hacia arriba, de modo que cumplido el primer período la diferencia era de seis puntos a favor del equipo charro (16-22).
En el segundo cuarto los salmantinos mantuvieron y aumentaron su renta ante un Óbila precipitado, confundiendo velocidad con falta de control, llegando a perder de diez (22-32) superado el ecuador de la manga, con Daniel Barroso encestando en el aro verderón. Sólo entonces, cuando peor pintaba todo, llegó el arreón local.
Aparece el triple y la reacción local
Dos triples de Dani Carretero y uno de Mario Linde, más cuatro puntos de Adrián Vasquez, con mate incluido, y la aparición de Mario Solórzano, cambiaron el viento del partido: un parcial de 15-0 que devolvió la vida a los verderones y puso el marcador en un más tranquilizador 37-32 al descanso.
Carbajosa impone su físico y su calma
Tras la reanudación era el momento de sentenciar al rival. Parecía que iba a suceder porque inicialmente logró conservar su pequeña ventaja. Entonces el guion se repitió: Entre Ababacar dominando en la cancha sin oposición y Ramírez puntuado, el Óbila se vio otra vez por detrás (47-48), encajando puntos del angoleño Antonio Dinis, sufriendo en cada ataque e incapaz de generar ventajas . Menos mal que un triple de Dani Carretero sostenía a los locales (54-57) antes del último cuarto.
El tramo final confirma la debilidad verderona
El último periodo terminó por condenar al Óbila. Los triples de Jorge Morán y Adrián Marcos abrieron brecha (58-65) y la enésima acción de Ababacar bajo el aro forzó a Antonio Déniz a frenar el partido. Pero la reacción no llegó.
La defensa no funcionaba y el ataque era un ejercicio de frustración. Carbajosa se colocaba con 11 puntos de ventaja en el ecuador del último cuarto (62-71), sabiendo manejarse hasta el final con solvencia, mientras que el Óbila no sabía pararle. El partido se cerraba con un justo triunfo visitante (68-81).
Un aviso antes del parón
La derrota deja claro que el Óbila necesita aire, recuperar efectivos y reencontrar sensaciones. El equipo tendrá que recomponerse mentalmente y físicamente para evitar que este bache se alargue más de la cuenta. En su pista y ante su gente, esta fue una noche para olvidar… pero también para tomar nota.
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FICHA TÉCNICA Óbila Club de Basket: DaniCarretero (14), Mario Solorzano (2), MarioLinde (20), Víctor Taveras (15), Adrián Vásquez (9) -cinco inicial-, Carlos Hernández (2), Mauro Carretero (0), Ronald Elksins (1), Álex Ruiz (0) y Jaime Tejerina (5).
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