López Manrique / El CUM Carlos Sastre vivió este sábado una jornada atípica. El Óbila Club de Basket encajó una derrota sin paliativos frente al Ulacia ZKE (47-76) en un encuentro que, más allá del abultado marcador, debe leerse en clave de gestión de plantilla. Con la tercera posición blindada y el billete para la fase de ascenso ya en el bolsillo, Antonio Déniz optó por proteger a sus piezas maestras, dejando fuera a pilares como Víctor Taveras y Abdoulaye Toure, y entregando el timón a la savia nueva del club.
La apuesta por los canteranos —muchos de los cuales venían de competir poco antes con el filial— obligó a los jóvenes jugadores a asumir una responsabilidad física y táctica superior a la habitual. Esto se tradujo en un inicio titubeante: un parcial de 0-10, impulsado por dos triples de Julen Egaa, heló el ambiente en el pabellón abulense.
El Óbila tardó casi cuatro minutos en inaugurar su casillero entre pérdidas de balón y falta de acierto exterior. Aunque Adrián Vásquez intentó tirar del carro con un amago de reacción (6-10), el dominio del rebote por parte de los de Zarautz volvió a estirar la diferencia hasta el 12-22 al cierre del primer acto.
El atasco ofensivo marca el ecuador
El segundo cuarto no trajo el alivio esperado. Ignacio Sagasti lideró un nuevo parcial de salida para los guipuzcoanos, obligando a Déniz a parar el crono con un tiempo muerto a falta de casi nueve minutos para el descanso. Sin embargo, el equipo se mostró totalmente atascado en ataque, firmando una de las anotaciones más bajas que se recuerdan en la capital abulense. Al descanso, la brecha de 18 puntos (23-41) ya antojaba una remontada épica casi imposible.
Orgullo canterano y sentencia final
Tras el paso por vestuarios, los nervios y la precipitación siguieron castigando al conjunto local. El Ulacia, ávido de una victoria que le mantuviera con vida en la lucha por el playoff, mantuvo el pulso firme. Solo dos triples de Mario Solórzano —uno de ellos sobre la bocina del tercer cuarto— maquillaron el resultado para entrar en el último periodo con trece puntos de desventaja (42-55).
En el tramo final, el Óbila llegó a presentar un quinteto íntegramente formado por canteranos, una imagen que habla del compromiso del club con su formación, pero que lógicamente acusó el desgaste ante un rival mucho más rodado. Los tiempos muertos no surtieron efecto y el Ulacia terminó de romper el partido hasta el definitivo 47-76, sellado con un triple final de Guillermo Chía.
La vista puesta en el playoff
Pese al «partido para olvidar» en lo estadístico, el Óbila entiende este tropiezo como una anécdota necesaria dentro de una planificación a largo plazo. El objetivo real no era este sábado, sino llegar con el bloque estelar al 100% de sus capacidades más allá del próximo 18 de mayo, fecha en la que comenzará la verdadera batalla por el ascenso.
FICHA TÉCNICAÓbila Club de Basket: Dani Carretero (4), Mauro Solorzano (12), MarioLinde (12), Mauro Carretero (0), Adrián Vasquez (12) -cinco inicial-, Alberto Martín (4), Carlos Hernández (0), José Luis Horcajo (0), Alex Ruiz (0), Jaime Tejerina (0) y Guillermo Chía (3).
|
Ver estadísticas completas del partido
Ver resultados y clasificación




