López Manrique / El tiempo de los ensayos toca a su fin. Este sábado 26 de septiembre, el Óbila Club de Basket cierra el telón de su pretemporada en un escenario que lleva grabado en su historia el nombre de uno de los grandes entrenadores del baloncesto español: el Polideportivo Antonio Díaz Miguel de Madrid, donde a partir de las 12:00 horas los abulenses medirán sus fuerzas ante el Zentro Basket, conjunto madrileño que milita en el Grupo BA de Tercera FEB.

Es el momento de los últimos retoques, de pulir lo que el trabajo de semanas ha ido construyendo con paciencia y de comprobar sobre la cancha que las piezas del rompecabezas encajan como el cuerpo técnico ha imaginado. Alberto Jiménez, entrenador del Óbila, llega a este último test con el equipaje de una pretemporada que ha tenido sus luces y sus sombras, como corresponde a todo proceso de construcción honesto.

Dos partidos, dos lecciones

La Copa de Castilla y León ha sido el único escenario en el que el Óbila se midió con la realidad de la categoría. Una victoria ajustada por 89-86 en casa ante el USAL Meins Avenida mostró la capacidad del conjunto abulense para competir y ganar cuando el partido aprieta. Pero la derrota anterior ante el Recoletas Salud Salamanca por 100-70 en pista ajena fue el recordatorio de que el camino todavía tiene tramos por recorrer y que la distancia entre el trabajo en el entrenamiento y la exigencia real de la competición no siempre se salva de golpe.

La final de la Copa regional quedó fuera del alcance, pero las lecciones aprendidas en esos dos encuentros valen más que cualquier trofeo de pretemporada. Y este sábado en Madrid llegará la tercera, la última, antes de que el calendario de liga dicte su primera sentencia.

Plantilla de raíces locales

El Óbila ha apostado este verano por construir una plantilla con raíces fundamentalmente locales, una decisión que va más allá de lo deportivo y que conecta con la identidad y el proyecto de un club que cree en lo que tiene cerca. Jugadores que conocen el escudo, que saben lo que significa defender los colores verderones y que llegan a esta temporada con el hambre de quien tiene algo que demostrar.

Una semana para la liga

Tras el partido en el Antonio Díaz Miguel, el Óbila tendrá apenas una semana para cerrar su puesta a punto. El sábado 3 de octubre, el equipo de Alberto Jiménez arrancará la liga visitando al De Morro Fino Cantbasket04 en el Pabellón Uco Lastra de Santander. Una primera jornada lejos de casa, ante un rival de categoría, que pondrá a prueba desde el primer minuto todo lo que estas semanas de preparación han ido construyendo.

Pero antes, Madrid. Antes, el Zentro. Antes, un último ensayo en el que el Óbila buscará no tanto la victoria como la certeza de que está listo para lo que viene. Porque en el baloncesto, como en la vida, los grandes viajes siempre empiezan con un último ensayo antes de que se levante el telón definitivo.

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