López Manrique / El Óbila Club de Basket quiere prolongar su excelente estado de forma. Este sábado (19:00 h), el CUM Carlos Sastre volverá a ser un fortín para un equipo que suma tres victorias consecutivas y que se ha consolidado en la parte alta de la clasificación con un notable 7-2. Enfrente estará el Recoletas Salud Carbajosa, conjunto salmantino que llega en plena turbulencia deportiva, con tres triunfos y seis derrotas, cambios en el banquillo y dos bajas recientes en la plantilla.
El choque se presenta como una oportunidad clave para que los abulenses sigan escalando. Los enfrentamientos directos entre rivales de la zona alta podrían permitir al Óbila afianzarse aún más en los puestos de privilegio.
Un Carbajosa imprevisible tras su revolución interna
La temporada del conjunto charro ha sido irregular y marcada por los problemas lejos de casa. Solo han logrado una victoria a domicilio —ante Blendio (84-92)— y han caído en el resto de desplazamientos. Su última derrota, en casa ante Megacalzado Ardoi (68-71), precipitó el cese del técnico Manuel Rodríguez, del segundo entrenador y la salida de dos jugadores.
Esa inestabilidad convierte al Carbajosa en un rival difícil de descifrar. Así lo advierte David Serrano ‘Dave’, segundo entrenador verderón: “Pueden venir y hacer un mal partido… o llegar rotos y ganarte. Es imprevisible. Hemos trabajado bien y sabemos dónde podemos hacerles daño”.
Serrano recuerda además el precedente de pretemporada, donde los salmantinos vencieron en Ávila (76-81): “Nos cosieron a triples. No teníamos a todo el equipo, pero nos ganaron. Ahora vamos 7-2 y ellos 3-6. Creemos que este fin de semana podemos ‘vengarnos’”.
El único jugador no disponible será Tetis Tapé, todavía sin diagnóstico claro y sin poder apoyar el pie.
Mario Linde: liderazgo y ambición
El capitán y máximo encestador del Óbila, Mario Linde, destaca el valor del buen arranque: “Las siete victorias nos vienen muy bien para terminar arriba. Hasta Navidad tenemos partidos que podemos ganar y lograr un buen inicio de año”.
Sobre su papel, prefiere centrarse en el colectivo: “Lo que más me importa es ganar y que el equipo mejore. No dependemos de un solo jugador; tengo compañeros que me buscan”.
El extremeño subraya también la importancia de los viajes más cortos respecto al pasado curso: “Se nota mucho. No nos acobardamos fuera y en casa somos una fortaleza”.
El Óbila quiere empezar el año en casa con otra victoria que confirme su candidatura a todo. El Carbajosa, mientras, llega entre dudas pero con peligro suficiente como para convertir el duelo en una trampa. El Carlos Sastre dictará sentencia.






